Los extraterrestres ya no quieren invadirnos
Durante décadas, los extraterrestres de la ficción fueron una metáfora bastante transparente de nuestros propios temores. En la ciencia ficción de los años cincuenta llegaban desde el espacio, pero representaban al enemigo que acechaba desde nuestro propio planeta: el comunista, el invasor, la amenaza nuclear, la sociedad totalitaria. Eran criaturas que querían destruirnos y ocupar nuestro territorio; pero sobre todo eran "el otro".
Eso ha cambiado radicalmente en la ciencia ficción contemporánea. En las series Pluribus (2025) y El problema de los tres cuerpos (2024), y en la película Disclosure Day (2026), de Steven Spielberg, los seres de otros mundos ya no parecen interesados en conquistar la Tierra: su singularidad está en poseer formas de conciencia que cuestionan aquello que consideramos más íntimamente humano. Ellos pueden establecer vínculos mentales con nosotros y, en distinta medida, disolver la frontera que separa una mente de otra, ya sea fusionándolas, como en Pluribus, o simplemente volviéndola permeable para quien adquiere la llave para cruzarla, como en Disclosure Day. Y es precisamente por eso que estas tres ficciones revelan algunos de los mayores temores de nuestro tiempo.



