Última parada

Con la publicación de Última parada. Cuentos selectos (Tusquets, 2026), Fernando Ampuero (Lima, 1949) reúne en un solo volumen más de cinco décadas de trabajo como cuentista. La extensa antología —que supera las quinientas páginas e incluye casi cincuenta relatos— permite apreciar con claridad la evolución de una de las voces más reconocibles del cuento peruano contemporáneo. Leída en conjunto, la obra confirma las virtudes que han convertido a Ampuero en un autor de referencia dentro de las letras peruanas de hoy.

Morir en la arena

Leonardo Padura (La Habana, 1955) es, desde hace décadas, el narrador más importante de la literatura cubana contemporánea. Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2015, conocido internacionalmente por su serie de novelas protagonizadas por el detective Mario Conde, Padura ha construido una obra que es también un amplio retrato de la sociedad cubana, desde el punto de vista de su propia generación. Morir en la arena (Tusquets, 2026), su decimoquinta novela, es tal vez la más personal y descarnada de todas. El título lo anuncia: es la historia de quienes nacieron poco antes del triunfo de la revolución, crecieron con sus promesas, vivieron sus fracasos y llegan a la vejez como el nadador que agota sus fuerzas sin alcanzar la orilla, y muere en la arena.

Tan simple, tan puro

La literatura ha encontrado innumerables maneras de narrar el amor, pero muchas menos de narrar el deseo, especialmente el femenino. Y cuando lo ha hecho, a menudo lo ha convertido en un problema moral o una fuente de sufrimiento. Los once cuentos que Alessandra Pinasco (Lima, 1974) ha reunido en el libro Tan simple, tan puro (Alfaguara, 2025) parten de una premisa distinta: sus protagonistas no buscan justificar sus impulsos ni pedir permiso para ejercerlos. Lo que interesa a Pinasco es explorar cómo mujeres de distintas edades experimentan sus sensaciones y manejan sus deseos. Y también cómo definen los límites —a veces difusos— entre el compromiso y la satisfacción personal.

Las niñas del naranjel

En los últimos meses diversos reconocimientos internacionales han recaído sobre una notable generación de escritoras argentinas. Samanta Schweblin (Buenos Aires, 1978) obtuvo en abril la primera edición del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana gracias a su libro El buen mal (2025); Leila Guerriero (Junín, 1967) recibió el Premio Strega Europeo por La llamada. Un retrato (2024); y Gabriela Cabezón Cámara (Buenos Aires, 1968) ha obtenido con su novela Las niñas del naranjel (2023) galardones como el Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2024 y el National Book Award 2024 (en la categoría literatura traducida), y figuró entre las finalistas del International Booker Prize 2026. A esta última novela, basada en la vida de la legendaria Monja Alférez, dedicamos las siguientes líneas.