Nos habíamos choleado tanto


Es una agradable sorpresa encontrar entre los libros más vendidos actualmente algunas obras que, desde el ensayo, abordan problemas centrales de nuestra sociedad. Uno de esos libros es Nos habíamos choleado tanto. Psicoanálisis y racismo (USMP, 2014), un texto en el que el reconocido psicoanalista Jorge Bruce, con las herramientas del psicoanálisis y los estudios culturales, reflexiona acerca del racismo y la discriminación en el Perú “…una sociedad enferma de racismo y en la que esta enfermedad está presente tanto en la base de la identidad de las personas como en todos los vínculos que establecen entre ellas”.

A partir de este diagnóstico, y de la constatación de que sus colegas (empezando por el propio Freud) no le han dado al racismo la importancia que sin duda tiene, comienza a desarrollar su “tesis” enfocándola en diferentes ámbitos, que van desde el testimonio de sus pacientes hasta la original lectura de fenómenos como la violencia política, la publicidad y hasta la famosa polémica literaria entre escritores “andinos” y “criollos”. Y todo ello siempre apoyándose en pensadores como Lacan, Castoriadis o Zizek; pero más que nada peruanos: Gonzalo Portocarrero, Max Hernández, Nelson Manrique, entre otros.

El mayor acierto de Bruce es presentar sus reflexiones y propuestas equilibrando lo académico con la simpleza propia de un libro de divulgación. Por eso Nos habíamos choleado tanto está ya en su sexta reedición, pues fue publicado originalmente en 2008 y desde entonces el propio acontecer de nuestro país (polémicas como la de la “paisana Jacinta”) lo mantiene siempre en la actualidad. Algo saludable, pues se trata de un libro que todos los peruanos deberíamos leer.

Al norte de los ríos del futuro


Con la reciente edición de Al norte de los ríos del futuro (AUB, 2014), de Jerónimo Pimentel (Lima, 1978), por fin podemos leer, y con mucha expectativa, este libro (publicado originalmente el año pasado en España) que fue considerado como el mejor poemario peruano en casi todos los recuentos literarios del 2013. Y no nos decepciona, porque se trata de una obra audaz y lúdica, que traspasa los géneros literarios pero que mantiene siempre la intensidad y vocación reflexiva propias de la buena poesía.

El libro se presenta como un relato de ciencia ficción –una novela “posapocalíptica”, para ser más precisos– en que el narrador (un peruano del futuro) describe su mundo (exterior e interior) a la vez que repasa algunos sucesos de la historia, interpretándolos a la luz de ciertas propuestas teóricas todavía desconocidas en nuestro tiempo. Son esas las tres líneas básicas que desarrollan paralela y alternadamente en estos 25 poemas (sin títulos, solo numerados). La primera de ellas, la introspección centrada en las posibilidades del lenguaje y la figura del propio autor, remite a los anteriores poemarios de Pimentel, y es, sin lugar a dudas, la más lograda.

Pero a medida que avanza el relato, las otras dos líneas las que van ganando espacio e importancia. Y con ellas, el humor, la ironía y la intertextualidad. El resultado es un libro un tanto disparejo, en el que textos eminentemente líricos se alternan con divertidos, aunque demasiado extensos, “recuentos” de nuestro futuro, llenos de citas y detalles ficticios. No por ello pierde calidad poética Al norte de los ríos del futuro, un libro que confirma la versatilidad y madurez literarias alcanzadas por Jerónimo Pimentel.


Se puede leer el poema 21 en buensalvaje.

Los años de peregrinación del chico sin color


El japonés Haruki Murakami (Kioto, 1949) es uno de los pocos escritores que unen en sus obras la calidad literaria (ha figurado en los últimos años en la lista de candidatos al Premio Nobel de Literatura) como el gran éxito de ventas. Su más reciente novela, Los años de peregrinación del chico sin color (Tusquets, 2013), la historia del paso de la adolescencia a la adultez de Tsukuru Tazaki, es una muestra de cómo este autor se especializa en fusionar otras cosas aparentemente opuestas: lo occidental y lo oriental, lo clásico y lo posmoderno, lo fantástico y lo cotidiano.

Tazaki era un estudiante común y corriente (“sin color”), pero al que no le falta nada para ser feliz. Especialmente porque cuenta con un grupo de amigos con los que comparte aficiones y aventuras. Cuando esos amigos deciden, sin ninguna explicación, marginarlo completamente del grupo, se siente como si hubiera muerto. Inicia entonces una larga etapa de vida solitaria (sus “años de peregrinación”), en la que solo se relaciona con gente extraña y misteriosa, hasta que finalmente se enamora de Sara, quien convence a Tazaki de encarar a sus amigos.

Ese misterio (el motivo del rechazo de sus amigos) es el motor de la trama de una novela en la que Murakami apela a sus más conocidos recursos: atmosferas irreales, sueños y una amplia diversidad de referentes musicales (Liszt, jazz, Elvis Presley, etc.); es decir, todo aquello que ya es su marca literaria personal. Y aunque el relato aborda algunos de los problemas que aquejan a los jóvenes de hoy, hay demasiadas repeticiones y cabos sueltos, por lo que Los años de peregrinación… no llega a estar a la altura de las mejores novelas de Murakami.