Guillaume Apollinaire. Obras esenciales II (PUCP, 2008)
El segundo tomo de las Obras esenciales de Guillaume Apollinaire que viene publicando el Rectorado de la PUCP reúne la producción literaria de este escritor francés, considerado uno de los fundadores de la poesía moderna, entre 1914 y 1917. Fueron "años de un frenesí intenso para nuestro poeta", según afirma el crítico y traductor Rubén Silva Pretel (Callao, 1970) en el prólogo, tanto por la cantidad de obras que dio a conocer como por su participación en la Primera Guerra Mundial, de la que saldría gravemente herido en 1916.
Nacido en 1880, Apollinaire ya había publicado Alcoholes (1913) –uno de los poemarios más importantes e influyentes de su tiempo– y mantenía estrechos vínculos con los principales artistas del París de entonces: Picasso, Matisse, Modigliani, Braque. De ahí su intento de unir la poesía y las artes plásticas en su libro Y yo también soy pintor (1914), traducido aquí por primera vez al español, conformado por creativos textos que el autor describía como "ideogramas líricos" o "poemas-dibujo". Otro poemario de esos años, aunque de naturaleza muy distinta, es Vitam Impendere amori (1917), breve plaquette ilustrada cuyo tema central es la muerte del amor.
El talento de Apollinaire abarcó todos los géneros literarios. En narrativa publicó entonces El poeta asesinado, un extraño conjunto de relatos en los que cuenta su historia personal pero en clave irónica y otorgando gran libertad a la imaginación poética. Para ello se vale de la figura de Croniamantal, un poeta de "gloria universal". También estrenó su obra teatral Las tetas de Tiresias. Drama surrealista, un texto vanguardista y experimental, en la línea del teatro del absurdo, que mezclaba la actualidad (los sucesos de la guerra, la crisis política en Francia) con personajes míticos. En este trabajo Apollinaire utiliza por primera vez la palabra surrealismo: "He forjado el adjetivo surrealista, que define bastante bien una tendencia del arte".
Todas estas obras, además de algunos poemas aparecidos únicamente en revistas literarias, se reúnen aquí en versiones bilingües y facsimilares, con las ilustraciones originales. La traducción al español ha sido realizada por Silva Pretel, quien es también autor de la selección de textos y del ya citado ensayo prologal, "El tiempo de la razón ardiente". Quedan para el tercer y último tomo de estas destacables Obras esenciales, el poemario Caligramas y el drama El color del tiempo.
(Artículo publicado previamente en La República)
Otros textos sobre Guillaume Apollinaire. Obras esenciales: Alonso Cueto, José Güich, Abelardo Oquendo, Diego Otero.
Entrevista a Silva Pretel: Carlos Sotomayor.