Bajo la sombra


Con más de diez años ejerciendo la crítica literaria, Jack Martínez (La Oroya, 1983) es parte de la generación de críticos que se inició publicando en Internet, en su caso en la revista virtual El Hablador, de la que era uno de los responsables. Tras hacer un doctorado en Northwestern University (Illinois), Martínez ha regresado al Perú para presentar su primera novela Bajo la sombra (Animal de Invierno, 2014); la historia de Joaquín, un limeño que sobrevive dedicándose a los más extraños oficios.

Resulta inevitable adscribir este relato a la vieja tradición picaresca: las peripecias de un joven que, en su camino a la adultez va pasando de un “maestro” a otro, aprendiendo sus artes. Joaquín comienza como ayudante de un taxista que solo recoge a pasajeros ebrios, para robarles; después, de un “grafitero”, quien lo inicia en el arte de la pintura de ataúdes. Por último, entra al círculo de un delincuente mayor, el peligroso Waldo. Y en cada una de estas etapas, Joaquín está acompañado por una mujer diferente: su madre, Carola y Rocío (la hermana de Waldo).

Tras este peregrinaje está la búsqueda del padre, un intelectual que murió poco antes del nacimiento de Joaquín, dejando como herencia unas cuantas páginas de un diario (incluidas en la novela). Así, como ha señalado la crítica, los maestros de Joaquín en realidad serían alegorías de los diferentes “tipos” de intelectuales que hay en nuestro medio. Pero la brevedad de Bajo la sombra (menos de cien páginas) no permite desarrollar esta interesante propuesta –que queda apenas esbozada–, por lo que Martínez solo llega a mostrarnos a su personaje saltando de un entorno a otro, sin llegar finalmente a ninguna parte.