El pacto con el diablo

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Miguel Gutiérrez. El pacto con el diablo. Ensayos 1966-2007 (San Marcos, 2007)

El reconocido novelista Miguel Gutiérrez (Piura, 1940) es también un muy buen ensayista y crítico literario. Se inició en esta actividad en los años 60, con una serie de polémicos artículos publicados en la revista del Grupo Narración y escritos desde una perspectiva estrictamente marxista. Este enfoque llegaría a su punto más radical en Generación del 50. Un mundo dividido (1988), balance del aporte de ese grupo de escritores e intelectuales peruanos. Desde entonces Gutiérrez ha publicado una decena de libros de crítica literaria, a los que ahora se suma su antología personal El pacto con el diablo. Ensayos 1966-2007.

Son 27 los textos reunidos en esta antología, y la mayoría de ellos analizan una novela, la obra de una novelista o la producción de novelas en un cierto contexto histórico. De ahí que las secciones más extensas del libro estén dedicadas a novelistas peruanos y extranjeros, respectivamente. En la primera figuran ensayos sobre Joyce, Kafka, Onetti y Faulkner; en la segunda sobre Arguedas, Ribeyro, Vargas Llosa, Bryce y un buen número de autores de las siguientes generaciones. En la tercera y última se incluyen textos más personales, en los que Gutiérrez reflexiona sobre su propia narrativa.

Destacan claramente en el conjunto los dos extensos ensayos dedicados a la Narrativa de la guerra, ( I: 1980-2006, II: La novela (1ra parte) y II: La novela (2da parte) ) que ocupan 90 de las 560 páginas del libro. Gutiérrez realiza en ellos un informado y detallado balance de los cuentos y novelas que hacen referencia a "la guerra interna... de la década del 80 y primeros años del 90". No falta el análisis de las novelas más exitosas y reconocidas (La hora azul y Abril rojo), pero la opción del ensayista es por libros como Rosa Cuchillo de Oscar Colchado, Retablo, de Julián Pérez, y dos que él califica de marginales: Incendiar la ciudad de Julio Durán y Ciudad enferma de Rafael Inocente.

El pacto con el diablo es un amplio y acertado resumen de la trayectoria ensayística de Miguel Gutiérrez, pues reúne sus textos más polémicos –Mito y aventura en La casa verde, Ribeyro y su poética del cuento– con aquellos otros de madurez, en los que lo ideológico se armoniza mejor con lo literario, como en La novela, un fabular incesante. Además, estos ensayos proporcionan valiosas claves para entender la propia obra narrativa de Gutiérrez. Es el caso de Esteban Dédalus, un héroe transgresor, texto que no puede dejar de relacionarse con los temas y personajes de la novela El viejo saurio se retira (1969).


En internet se puede leer el prólogo del libro, además de los ensayos Narrativa de la guerra I: 1980-2006, Narrativa de la guerra II: La novela (1ra parte) y Narrativa de la guerra II: La novela (2da parte). También las reseñas de Ricardo González Vigil, Olga Rodríguez y Carlos Villanes; y las entrevistas de Gonzalo Pajares y Carlos M. Sotomayor con Miguel Gutiérrez.

Retrato de mujer sin familia ante una copa

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Carmen Ollé. Retrato de mujer sin familia ante una copa (Peisa, 2007)

Carmen Ollé (Lima, 1947) se hizo conocida como una de las voces más importantes de la poesía peruana del decenio del 80, pero en los 90 incursionó decididamente en la narrativa, con libros siempre originales y polémicos, ya sea por su carga autobiográfica –¿Por qué hacen tanto ruido? (1992)–, por su temática transegresora –Las dos caras del deseo (1994)– o por llevar los relatos hasta el límite de lo verosímil, como en Pista falsa (1999). Esos elementos, y otros más propios del ensayo, se reúnen en el conjunto de relatos Retrato de una mujer sin familia ante una copa que acaba de publicar.

En las dos primeras secciones del libro –¿El gato está vivo o muerto? y Retrato de mujer sin familia...– los textos se aproximan a las Prosas apátridas de Ribeyro, enlazando situaciones y ambientes de la vida cotidiana de la autora con sus recuerdos personales, anécdotas literarias y hasta teorías científicas o reflexiones filosóficas. En El puente, que da inicio al libro, Ollé parte de la contemplación del puente Villena, paraíso de los suicidas limeños, para pasar después a recordar a un suicida que ella conoció, un pintor naif, y de allí a las vidas y obras de diversos escritores (desde Victor Hugo hasta Pizarnik), y concluir con algunas reflexiones de la Antinomia de la razón pura de Kant.

Para mantener la unidad y la coherencia de los textos, a pesar de los saltos y desvíos del discurso, Ollé utiliza una prosa muy bien trabajada tanto en los aspectos rítmicos como en la retórica, minimalista pero efectiva. Con estas armas, la autora puede enfrentar a algunos de sus demonios más personales: su formación como poeta "maldita" en los años 70, las relaciones con sus amores y amigos de aquella época (entre los que figura el chileno Roberto Bolaño, mencionado recurrentemente), el erotismo y la sexualidad heterodoxa, y especialmente la soledad, el tema más importante del libro, como se anuncia en el título.

En la tercera sección, Tres relatos, Ollé parece llevar la poética de este libro hasta la narrativa propiamente dicha. Al menos así lo hace en Pentimento, narración basada únicamente en diálogos, a la manera de una obra teatral, pero que resulta demasiado artificial y recargada de alusiones librescas. Formalmente más tradicional, El chofer sí muestra a una autora más madura, tanto personal como literariamente. Retrato de una mujer sin familia ante una copa es un libro arriesgado y original, sin lugar a dudas lo mejor de la obra de Carmen Ollé de los últimos diez años.


Otras reseñas de Retrato de mujer sin familia ante una copa: Natalia Ames, Alonso Cueto, Jack Martínez, Olga Rodríguez Ulloa, Marcel Velásquez.

Entrevistas a Ollé sobre el libro: Pedro Escribano, Gonzalo Pajares, Enrique Planas, Carlos Sotomayor, Giancarlo Stagnaro.

El mundo, el texto y el crítico

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Edward Said. El mundo, el texto y el crítico (Debate, 2004)

Edward W. Said (1935-2003) es una de las figuras fundamentales de la nueva crítica cultural y autor de obras tan reconocidas como Orientalismo (1978) y Cultura e imperialismo (1993), que cuestionan el etnocentrismo occidental y ponen énfasis en la relación entre cultura y política. Nacido en Jerusalén, hijo de un árabe y una palestina, Said vivió desde joven en EEUU, donde llegó a ser titular de una cátedra en la U. de Columbia. Fruto de esta labor académica, entre 1970 y 1982, surge una serie de ensayos reunidos en el libro El mundo, el texto y el crítico (1983), traducido no hace mucho al castellano.

La mayoría de estos 14 ensayos están enfocados en la propia crítica, en sus criterios de valoración (como en Sobre la originalidad), sus fundamentos teóricos y evolución histórica. Para ello, Said suma a sus reconocidas inteligencia y erudición humanista un exacerbado rigor académico, virtudes que alcanzan su mejor expresión en los ensayos Caminos seguidos y no seguidos en la crítica contemporánea, Teoría ambulante (sobre la evolución de ciertas ideas en Lukács, Goldman y Williams) y La crítica entre la cultura y el sistema, minuciosa contraposición de las propuestas de dos de los críticos y teóricos más influyentes de los últimos decenios: Michel Foucault y Jacques Derrida.

En otros textos, algo menos teóricos, Said vuelve a escritores del canon anglosajón, como Jonathan Swift o Joseph Conrad, con interpretaciones más afines a la perspectiva histórica de Foucault que a las prácticas derridianas, y que relacionan obras literarias con "las realidades existenciales de la vida humana, la política, las sociedades y los acontecimientos... las realidades del poder y la autoridad que hacen posibles los textos". A este tipo de crítica Said la denomina Crítica secular –título de la introducción del libro– en contraposición a la Crítica religiosa" –título del breve epílogo– que es aquella de "la deconstrucción y la semiótica".

Los ensayos finales continúan la labor iniciada por Said en Orientalismo (y que dio origen a las llamadas "teorías poscoloniales"), el análisis de diversas formas en que los europeos han imaginado a las culturas que encontraron y colonizaron en África y Asia. En esa línea están los ensayos El islam, la filología y la cultura francesa y Raymond Schawb y la aventura de las ideas". De esta manera, El mundo, el texto y el crítico compendia toda una etapa de la obra de Said y sus valiosas contribuciones al desarrollo del pensamiento crítico contemporáneo.

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Pastoral americana

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Philip Roth. Pastoral americana (1997)

Al asumir el reto de contar la historia de su ciudad, de su nación, desde la perspectiva de su experiencia generacional, algunos narradores han escrito sus mejores obras, aquellas que muestran lo más personal y valioso de su arte literario. Este año al menos dos de estas novelas están de efemérides, pues a los 40 años de Cien años de soledad, que introdujo a Macondo (Aracataca) y Colombia al mapa de la literatura mundial, se suman los diez años que cumple Pastoral americana (1997), la novela con la que Philip Roth (Nueva Jersey, 1933) obtuvo el Premio Pulitzer y la National Medal of Arts, que recibió en la Casa Blanca en 1998.

Apelando a su alter ego ficcional de Nathan Zuckerman, Roth retorna a la ciudad de Newark, cercana a New York, en la que vivió su infancia y juventud. Ahí se encuentra con varios compañeros de su escuela judía, entre ellos Seymour “el sueco” Levov, el más destacado de los jóvenes de entonces: alto y apuesto, honesto y emprendedor, además de ídolo deportivo y heredero de una próspera fábrica. Levov sigue siendo, a sus más de 60 años de edad, la mejor encarnación del viejo sueño americano; aunque Zuckerman, atento observador, descubre que tras esa imagen Levov oculta el drama de su hija Meredith, una terrorista buscada por la policía.

Pero esa es sólo la primera parte (Paraíso recordado) de las tres en que está dividida la novela. En las otras dos –La caída y Paraíso perdido– Roth prescinde de Zuckerman para abrir el relato a contextos cada vez mayores: la historia de la familia Levov (abarcando cuatro generaciones); de la fábrica, desde su fundación hasta el traslado a Checoslovaquia; las consecuencias de la guerra de Vietnam y los enfrentamientos raciales de la década del 60. Y todo ello sin que se pierda el interés del relato, gracias a la capacidad de fabulación de Roth y su acertado empleo de recursos técnicos como elipsis, vasos comunicantes y narraciones “enmarcadas”.

Pastoral americana fue la primera de una trilogía de novelas que continuó con Me casé con un comunista (1998) y La mancha humana (2000), libros sobre la experiencia de una generación que “se prepara para vivir de determinada forma y… luego la ciega el presente y la historia la alcanza de formas para las que no estaba preparada”. Roth, cuya obra se inició con Goodbye, Columbus (1959, cuentos) y llega hasta La conjura contra América (2007, novela), figura desde hace varios años en la lista de candidatos al Premio Nobel de literatura.

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