
Alonso Cueto. El susurro de la mujer ballena (Planeta, 2007)
Alonso Cueto (Lima, 1954) nos cuenta en El susurro de la mujer ballena (Planeta, 2007) la historia del reencuentro de Verónica y Rebeca, compañeras de escuela, 25 años después de que interrumpieran su secreta y estrecha amistad. Verónica siempre ha sido bella y exitosa: tiene un buen trabajo, periodista de un importante diario, y una familia (esposo e hijo). Rebeca, por el contrario, obesa y marginada desde niña, fue objeto de burlas escolares y con el tiempo se ha convertido en una solitaria amargada y obsesiva que acosa a Verónica para cobrarle una vieja deuda que solo se llega a conocer al final del libro.
Los dos personajes opuestos le permiten al autor incursionar en el mundo de los sentimientos y amistades femeninas, más aún cuando opta por narrar en primera persona, asumiendo el punto de vista de Verónica. Una incursión que se convierte en reencuentro con algunos aspectos jamesianos de los primeros libros de Cueto –La batalla del pasado (1983), El tigre blanco (1985)–, dejados de lado en sus obras posteriores, como el buen trabajo con la psicología de los personajes y sus reflexiones. A ello se suma una trama estructurada a la manera de un thriller cinematográfico –los de Brian de Palma, especialmente Carrie (1976)– que mantiene siempre vivo el interés del lector.
Manejando con destreza esos elementos, Cueto aborda problemas como la obsesión por la belleza física y la aceptación social; el temor a la soledad y el fracaso; el éxito personal y las múltiples concesiones y traiciones que se cometen para alcanzarlo. Así, continúa con uno de los temas centrales de su obra, el del peso del pasado y la culpa, ya sea individual o colectiva. La forma en que Cueto encara este tema resulta –no obstante el laxo vínculo con el contexto histórico– más convincente y literariamente lograda que en Grandes miradas (2003) y La hora azul (2006).
Parte de la mejora se debe, nos parece, a que el narrador ha renunciado a las detalladas descripciones costumbristas de esas novelas, aunque en los diálogos todavía insiste en reproducir "fotográficamente" el habla de los limeños. Para ello apela a muletillas (muchas líneas de diálogos se reducen a "Ya") y frases gramaticalmente incorrectas que menoscaban la calidad del texto y contrastan con lo elaborado y artístico de algunos párrafos y hasta páginas completas. Pero, en suma, son más los aciertos y virtudes de El susurro de la mujer ballena, lo mejor de la obra de Alonso Cueto en los últimos diez años.
Otras reseñas: Ezequiel Acuña, Clara Albertengo, Babelia, Ernesto Calabuig, Arturo García Ramos, José Güich Rodríguez, Jack Martínez, La República (Uruguay), La vaca profana, Francisco Miró Quesada, José Miguel Oviedo, Joel Phillips, Salvador Romero.
Entrevistas: Ángel Berlanga, Ernesto Carlín, Mora Cordeu, Pablo Chacón, M. Eráusquin y C. Sotomayor, Pedro Escribano, Nuria Ibáñez, Araceli Otamendi, Gonzalo Pajares, Alberto Revoredo, Melissa Serrato, entre otras.
El susurro de la mujer ballena
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4 comentarios:
Buen libro, a mi me gustó mucho la manera como Cueto logra escribir "como una mujer", me pareció creible. He descubierto a Cueto hace poco (esta es la 1ra obra que he leido de él), y de inmediato he seguido leyendolo con "la hora azul" (la cual aun no termino), me parece que tiene bastante de vargas llosa (por lo argumentos truculentos y que esconden alguna forma de secreto morboso), pero es un toque más suave a la hora de sus narraciones.
Saludos,
Jose
Alonso Cueto es un narrador capaz de escribir buenas novelas. Sin embargo, por alguna razón que creo se relaciona con las presiones editoriales por publicar sus obras, sus novelas, como "El susurro..." apenas si alcanza el nivel de mediocre. Sus personajes principales apenas si se relacionan con credibilidad e incluso los secundarios parecen insertos forzadamente en la obra. Lo único que consigue Cueto con su libro es dejar mal parada a la Editorial que le concedió el premio.
Saludos,
Juan.
Por más que muchos denominen a Cueto como "creíble", no lo es en el papel de mujer. Creo que tiene un buen concepto del tipo de mujer que es Verónica, ella vive en su círculo social. Es un buen intento, pero no llega a meterse en el papel de mujer.
no me parece un buen autor, la verdad que sigue copiando a vargas llosa a su manera y la edad de cueto eso ya deberia dar verguenza propia.
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