El ritmo y la modernización de la lírica peruana



¿Existe algún rasgo literario que distinga a la poesía peruana de la de otros países? Esta pregunta, que parece remitirnos a antiguas teorías esencialistas, es la que de alguna manera ha querido responder Luis Lino Salvador –profesor de Literatura de las Universidades de San Marcos y San Ignacio de Loyola– en su libro El ritmo y la modernización de la lírica peruana (USIL, 2013), en el que se remonta hasta la generación de fundadores de nuestra lírica moderna: González Prada, Eguren y Valdelomar.

Lino encuentra que estos tres autores compartieron un gran interés sobre un aspecto poco estudiado por los críticos: el ritmo de los versos, “la proporción del tiempo marcada por los acentos”, según González Prada. Para este autor, solo a partir de ciertos cambios con respecto al manejo del ritmo, lograríamos la autonomía del sistema prosódico español; es decir, romper con la tradición literaria española para fundar una nueva. Uno de los aciertos de este libro es descubrir los fuertes vínculos existentes entre estas ideas de GP y las planteadas por Eguren (en el libro Motivos) y Valdelomar (en el artículo “Apuntes sobre el ritmo”, de Belmonte el trágico).

En este tiempo de estudios culturales y multidisciplinarios, la propuesta de El ritmo y la modernización…, exclusivamente “formalista” (basada en el conteo de sílabas tónicas y átonas en cada verso), puede parecer un tanto anacrónica. Acaso por eso, al analizar los poemas de los autores mencionados, Lino apela a las interpretaciones de críticos como Antonio Cornejo P. y Ricardo Silva-Santisteban; y también a aportes críticos recientes: la Semántica Cognitiva de Belic o la Retórica Textual de Arduini.