Ande

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Alejandro Peralta. Ande / El Kollao (PUCP, 2006)

Continuando con su labor de rescate de obras esenciales de la literatura peruana, la Universidad Católica ha publicado Ande / El Kollao, libro que reúne los dos primeros poemarios de Alejandro Peralta (1899-1973), Premio Nacional de Poesía 1969 y el más destacado poeta del indigenismo peruano de las primeras décadas del siglo XX.

Peralta nació en Puno y en esa ciudad fundó y dirigió, junto a su hermano Arturo, el grupo literario Orkopata (1926-1930), el que intentó fusionar los recursos de la vanguardia poética con el discurso social y político del indigenismo. Ande (1926) fue un libro fundador al respecto, pues muchos de sus 22 poemas logran trasladar al contexto andino las metáforas e imágenes vanguardistas:

El pañuelo
de la mañana
limpia los ojos
de los viajeros

Y también algunos rasgos propios de la vida moderna, como la sensación de velocidad y movimiento permanente, señalados con acierto por el crítico Luis Fernando Chueca en el prólogo de esta edición.

Por esos méritos el libro fue muy elogiado en sutiempo: "Ande es la inicial del nuevo evangelio artístico en el Perú" (Luis E. Valcárcel), "Es la más afinada e inspirada creación de poesía andina(Mariátegui). Estos comentarios fueron reproducidos en el Boletín Titikaka, la revista del Grupo Orkopata que se convirtió en la más importante difusora de la creación y el debate literarios en esa parte del país. El interés de la crítica en estos poemas se mantiene hasta nuestros días en libros como Indigenismo de vanguardia en el Perú de Cinthya Vich, Indigenismo y nación (2002) de Juan Zevallos y la reedición del Boletín Titikaka (2004).

Peralta continuó esta etapa vanguardista de su obra con el poemario El Kollao (1934), conjunto de 28 textos más enfocados en los aspectos comunales. Aunque lo enfático del discurso reivindicatorio merma bastante su calidad literaria, Chueca destaca de todos modos los poemas Travesía andinista, Kollas y El indio Pako. Este último une la temática social con la carga mítica de la religiosidad andina. Una temática se volvería aún más determinante en la obra posterior de Peralta, de menor interés que sus dos poemarios iniciales.

Esta edición de Ande / El Kollao, que forma parte de la colección El Manantial Oculto, es una reproducción facsimilar de los libros originales, lo que permite apreciar las peculiaridades tipográficas y el uso del espacio en la página. Además, se incluyen los grabados que el artista Domingo Pantigoso hiciera para laprimera edición de Ande.

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Sakra Boccata

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José Antonio Mazzotti. Sakra Boccata (Mundo Ajeno, 2007)

Autor emblemático de la generación poética del 80, José Antonio Mazzotti (Lima, 1961) se dio a conocer con Poemas no recogidos en libro (1981), un conjunto de textos que giraban en torno al tema del amor. Después de varios poemarios y algunos libros de ensayo, de su experiencia como "aliado principal" del polémico grupo Kloaka y su posterior carrera docente en EEUU, Mazzotti continúa con la temática amorosa en su poemario Sakra boccata, libro que cuenta con un elogioso prólogo del poeta chileno Raúl Zurita.

Sakra boccata está conformado por 28 poemas de una extensión promedio de unos 20 versos. En ellos la pasión amorosa es presentada en diversos contextos, empezando por los mitos cosmogómicos, desde los primeros versos del libro:

La Luna, de puro nueva, se arroja sobre el Sol.
Miren su cabellera incendiando el firmamento.
Su piel curtida y blanca como la noche.
Una espalda cubre una barba.
Un chorro de alga se mezcla con la lengua.

En el otro extremo están los poemas enfocados en la experiencia sexual cotidiana, en los que el autor lleva el erotismo a niveles acaso solo alcanzados antes por las poetas de los 80; aunque estos poemas eróticos son, sin lugar a dudas, los menos logrados del conjunto:

Tu Koncha es el lugar exquisito más dentro de la guerra
Allí hay que llegar con la destreza del piloto herido
Manejar los laberintos como la palma de su mano
Seguir cada curva como el mapa de un tesoro
Con sus paredes y sus puertas

La mayoría de los textos trata de unir esos dos extremos, desde la perspectiva masculina, haciendo de la amante un ser fabuloso, una gran diosa femenina en la que se reúnen elementos de los mitos grecolatinos (Eurídice, el andrógino) con otros provenientes del catolicismo ("Porque bendita eres tú entre todas las mujeres/ y bendito ese bulto carnoso como un escaramujo"); y también la religiosidad popular peruana, con menciones a las vírgenes de Chapi y de la Candelaria. A ello hay que sumar la intención del poeta de reproducir el habla local peruana. Una combinación que se anuncia en el propio título, con la mención de lo sagrado y esa "k" que alude a las propuestas de Kloaka y que aproxima bastante esta poesía a la más reciente producción de Roger Santiváñez, uno de los líderes del grupo.

En el prólogo de Poemas no recogidos... Washington Delgado señaló que en Mazzotti el erotismo adquiría resonancias "novedosas y cautivantes" por, entre otras cosas, la racionalidad ("el rigor intelectual...") con el que era abordado. Este nuevo poemario opta más bien por lo descriptivo e irracional, dejando fuera cualquier tipo de reflexión: "nunca cae en el vicio de las abstracciones" señala Zurita en el prólogo del libro. Pero con los cambios esta poesía ha perdido sus mayores virtudes, sin ganar mucho a cambio. Para empezar, Mazotti no parece tener las aptitudes necesarias para realizar con éxito la unión entre lo mítico y lo erótico, que sí han logrado otros poetas. En nuestro literatura el caso ejemplar tal vez es el de la poesía de César Moro.

Tampoco está bien lograda la aproximación al lenguaje popular de la actualidad. El poeta trata de fusionar ciertos términos quechuas con la jerga urbana limeña, pero el resultado es un lenguaje tan artificial como el de la poesía tradicional. Lo mismo sucede con la religiosidad popular, que se intenta reproducir aquí a partir de unas cuantas menciones a santos y vírgenes andinas. Por todo ello Sakra boccata resulta muy inferior a las anteriores entregas de Mazzotti, especialmente a sus primeros poemarios.


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Martín Adán. Obra poética en prosa y verso

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Martín Adán. Obra poética en prosa y verso (PUCP, 2006)

Martín Adán (Lima, 1908-1985) fue considerado durante muchos años “el poeta peruano vivo más importante” y su obra reconocida unánimemente. Pero al estar todos sus poemarios fuera de circulación, ha ido perdiendo vigencia para las nuevas generaciones de lectores. Desde la muerte del escritor no se ha vuelto a publicar su obra completa, pues antes era necesario revisar los textos inéditos que dejó y que hoy están al cuidado de la Universidad Católica. Precisamente esta casa de estudios acaba de presentar Martín Adán. Obra poética en prosa y verso, un volumen de casi 800 páginas que reúne la totalidad de esta valiosa y original poesía.

El crítico y poeta Ricardo Silva-Santisteban ha tenido a su cargo la edición, prólogo – el ensayo Los días y los dioses– y notas de esta recopilación, como en Martín Adán. Obra poética (1980). Se basa en las primeras ediciones de los poemarios y mantiene las correcciones posteriores realizadas por el propio autor, además de añadir fragmentos perdidos y textos inéditos afines a cada conjunto. RSS ha optado por iniciar el libro con La casa de cartón (1928), la novela –según afirma la crítica, “un largo poema en prosa”– que Martín Adán escribió en su adolescencia, incluyendo aquella página (aparentemente la primera) omitida en la edición original, y en la que se presenta a los jóvenes protagonistas del relato.

De la misma época son una serie de textos en prosa, recuperados y reunidos en este libro en la sección la sección Dan y los animales dibujados, y los poemas de Itinerario de primavera (1927- 1932), muchos de ellos publicados originalmente en la revista Amauta. Este primer ciclo creativo se cierra con el romance La campana Catalina (1936) y el mítico poema Aloysius Acker que Martín Adán escribió en 1931 y que a pesar de no haber sido publicado circuló en versiones manuscritas. Aquí se han reunido y ordenado los fragmentos (algunos recién descubiertos) que se conservan del poema, en total unos 200 versos.

Hacia mediados de la década del 30 Martín Adán formó parte de la “vuelta al orden”, el retorno a las formas métricas y estróficas tradicionales de los más destacados escritores vanguardistas del mundo de habla hispana. A esta etapa corresponde La rosa de la espinela (1939), un conjunto de décimas en el que RSS considera que “Martín Adán alcanza quizás la perfección de su poesía dentro de una extrema austeridad verbal de máximo rigor”. También el ambicioso poemario Travesía de extramares. Sonetos a Chopin (1950), aquí reproducido con las ilustraciones que hizo el artista Ricardo Grau para la primera edición. Otros textos de esta etapa han sido reunidos en las secciones Sonetos a la rosa y Poemas varios.

Después de varias crisis personales, Martín Adán iniciaría con Escrito a ciegas (1961) una tercera etapa de su obra, la etapa de madurez de su obra, en la que los poemas, incluso sin perder el rigor formal, se hacen más claros y directos, cercanos a la “confesión sin barreras ni entramados” (RSS). Este periodo creativo incluye también los poemas La mano desasida (1964) y La piedra absoluta (1966), además de los conjuntos Mi Darío (1967) y Diario de poeta (1976).

A todos estos textos, esta Obra poética en prosa y verso suma abundante material fotográfico y un CD con el propio escritor leyendo sus poemas. Y aunque este libro, que forma parte de la colección Obras esenciales que publica el Rectorado de la Universidad Católica, no es la tan esperada edición definitiva de la poesía de Martín Adán, resulta de todas maneras una destacable contribución editorial que vuelve a poner al alcance de los lectores esta trascendental obra justo a un año del centenario del nacimiento del poeta.



Se puede leer una amplia antología de la poesía de Martín Adán en la página web de la PUC.

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Octubre

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Manuel Fernández. Octubre (Estruendomudo, 2006)

Publicado hace algunos meses, el poemario Octubre, debut literario del lingüista y profesor universitario Manuel Fernández (Lima, 1976), recién comenzó a ser comentado en los medios a propósito de los recuentos literarios de fin de año, en los que el libro fue mencionado, por diversos escritores y críticos, como uno de los más destacados del 2006. Y no sorprende que sean los lectores especializados quienes primero repararon en la calidad de esta obra compleja y ambiciosa que une la narración, el lirismo y la reflexión histórica, actualizando de alguna manera la propuesta del “poema integral” de las generaciones del 60 y 70.

Los 10 poemas del libro presentan diferentes momentos (se especifica el mes y el año correspondientes) de la historia de una pareja limeña, desde su enamoramiento inicial, en octubre de 1968, hasta abril de 1992, cuando ya han formado una familia y viven el populoso distrito de Breña. Los extremos de esta historia coinciden con dos golpes de estado, el de Juan Velasco y el de Alberto Fujimori. En general, todas las fechas coinciden con momentos de agitación política en nuestro país (marchas, saqueos, apagones), por eso una de las constantes de los poemas es la presencia de tanques desplazándose por las calles de la ciudad. En este contexto de inestabilidad y violencia, Fernández desarrolla la historia elípticamente (no linealmente) y alternando las voces de sus personajes, la innominada pareja (él y ella) y el enigmático Doctor Lu, además del “narrador” omnisciente.

En las subdivisiones de cada poema (ordenadas siguiendo el sistema decimal propio de las tesis universitarias) se exploran distintos registros: desde la descripción urbana hasta el lirismo intimista, pasando por lo narrativo, lo épico, lo lúdico, lo irónico o lo grotesco. Hasta los propios versos varían de manera sustancial: breves, versículos de largo aliento y también largas oraciones sin ningún tipo de puntuación ni separación de las palabras, que remiten a planteamientos propios de la lingüística. En esos cambios de registro, Fernández abandona a veces el esquema narrativo para dejarse llevar por el propio fluir de la poesía, mostrando una sorprendente versatilidad literaria.

Hay además un arduo trabajo de referencias intertextuales, con una larga lista de escritores y artistas mencionados o aludidos, que hace que los poemas se aproximen peligrosamente al pastiche posmoderno. Un ejemplo: “El amor existe en nuestros más puros y canastos genitales...” nos dice Fernández aludiendo (sin citar) los conocidos versos de Carlos G. Belli “Nuestro amor no está en nuestros respectivos / y castos genitales”. En otro poema se compara la estructura y vocación de totalidad del libro con la de las novelas del boom. Pero el eje principal del trabajo intertextual es el propio protagonista del libro, un poeta de la generación del 70, cuyos versos en muchos pasajes remiten directamente a los de Enrique Verástegui; incluso Fernández llega a “reescribir” (casi a la manera de Pierre Menard) el poema Breve estudio de Jorge Manrique de Verástegui.

Con esta amplia diversidad de recursos, el poemario intenta establecer un diálogo entre la historia de la pareja, el devenir político peruano de las últimas décadas y la literatura de esos mismos años. Pero no todos los aspectos de esta propuesta están suficientemente desarrollados, y algunos resultan demasiado esquemáticos, como la contextualización histórica, que en mucho casos se limita a citar titulares de periódicos o mencionar “la belleza de los tanques” desplazándose por la ciudad. A ello hay que sumar las complicaciones estructurales, que hacen difícil seguir la “narración”, y algunas innecesarias aproximaciones a lo escatológico. A pesar de esos excesos, Octubre es un buen poemario, además de una interesante y original aproximación literaria a nuestra historia política reciente.


Se pueden leer algunos poemas de Octubre en los blogs Urbanotopía y Zona de noticias.