Procesos interculturales


Javier Protzel. Procesos interculturales (U. de Lima, 2006)

A partir de la revisión crítica de conceptos básicos como cultura y civilización, el sociólogo Javier Protzel analiza en Procesos interculturales. Texturas y complejidad de lo simbólico las grandes líneas de los procesos interculturales del Perú contemporáneo, desde su propia raíz histórica (la conquista y colonización de América por España) hasta las más modernas y polémicas manifestaciones de nuestra cultura. La tendencia a incorporar significados "foráneos" a "matrices culturales indígenas" es vista a través de diversas reflexiones teóricas (García Canclini, Bordieu, Portocarrero), pero más que nada desde la manera como es "experimentada" por los peruanos en la actualidad.

Acorde con esta peculiar aproximación a los bienes simbólicos, que deja de lado el "conocimiento frío" y abstracto por la "vivencia de los eventos", Protzel dedica gran parte de su estudio a las industrias culturales masivas por excelencia: el cine, la radio y la TV. Especialmente a esta última, emblemática de los cambios y transformaciones del Perú de los últimos decenios, pues se analizan las continuidades y rupturas entre las telenovelas Simplemente María (1969) y Mil oficios (2001), que acapararon la sintonía en su momento; así como el surgimiento de nuevos géneros, como los ‘reality shows’ (Laura Bozzo) y las exitosas miniseries basadas en personajes populares, como Dina Páucar, expresiones de un cuestionable populismo mediático.

La parte central del libro está constituida por una serie de entrevistas realizadas a habitantes de las zonas urbano-marginales de Lima, Cusco, Iquitos y Chiclayo. El propósito de ellas es mostrar el "habitus cultural", el ethos (valores) y la phisys (entorno urbano próximo) de los entrevistados, logrando una aproximación más objetiva a las estructuras, actitudes y competencias del consumo de los bienes simbólicos. Así, se pueden abordar fenómenos como subalternidad, religiosidad, oralidad secundaria, diferencias generacionales y regionales, de una manera más directa y conveniente.

Protzel dedica un capítulo de su libro a la literatura, con un original estudio comparativo de dos de nuestros mayores escritores del siglo pasado, Vargas Llosa y Arguedas, representantes de opciones radicalmente opuestas (cosmopolitismo/autoctonismo, liberalismo/socialismo), aunque sus obras coinciden en ser "críticas muy severas a los fracasos... de varias décadas de modernización del país". El seguimiento de los cambios simbólicos en la narrativa abarca también las obras de Ribeyro, Bryce y Bayly, entre otros; sin dejar de señalarse la notoria "omisión de los procesos migratorios en la mayor parte de nuestra memoria literaria".

Por último, se analizan las festividades populares (capítulo Memoria y performance) que en muchos casos generan una forma especial de industria cultural, la turística, que si bien le otorga a estas ceremonias una legitimidad y difusión que no tenían en el pasado, según Protzel también las "domestica", pues obliga a quienes participan en ellas "a mirarse a sí mismos con los ojos de quienes los constituyen en sujetos folklóricos". Esa vocación crítica ante lo generalmente aceptado (el mestizaje, los discursos sobre el Estado-nación) y lo atractivo de su perspectiva de análisis son seguramente las cualidades más destacables de Procesos interculturales.

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