El rumor de las aguas mansas

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El escritor Christian Reynoso (Puno, 1978) ha recreado literariamente un trágico suceso reciente, el linchamiento del alcalde de Ilave ocurrido en 2004, y lo ha convertido en una extensa novela policial: El rumor de las aguas mansas (Peisa, 2013). En esta ficción, a partir del asesinato de ese alcalde, el periodista Bruno Giraldo, siguiendo las investigaciones de un colega desaparecido, descubre una vasta y poderosa red de contrabandistas, narcotraficantes y autoridades corruptas que se han apoderado de toda la región.

Esta interesante trama se presenta dividida en tres partes, comenzando la historia in media res y relatando todos los pormenores del crimen en la segunda parte, sin duda la mejor del libro. Pero debido a esta estructura, la novela se inicia con demasiada lentitud, a lo que hay que sumar los frecuentes excesos descriptivos del autor, quien seguramente para darle “color local” a su relato nos cuenta con detalle hasta el menú de los almuerzos de Bruno (p. 19). El mismo problema tiene al caracterizar a sus personajes, especialmente a los “villanos”; como en el caso de Melania cuya traición, supuestamente una de las grandes sorpresas de la trama, resulta bastante previsible.

Nos quedamos entonces con las páginas centrales de El rumor de las aguas mansas, aquellas en que se muestra cómo el poder económico de ciertos delincuentes corrompe a las autoridades y a toda la sociedad puneña. En el resto del relato, Reynoso se muestra como un narrador todavía demasiado ingenuo, tanto en el empleo de las técnicas, en la selección de aquello que debe o no debe narrar (la fallida escena sexual de la página 82), y hasta en el propio manejo del lenguaje.

La felicidad es un arma caliente

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Víctor Ruiz Velazco (Lima, 1982) es uno de los poetas más productivos de su generación, la llamada “post 2000”. Ha publicado cinco poemarios, desde Aprendiendo a hablar con las sombras (2005) hasta Fantasmas esenciales, Premio de Poesía José Watanabe 2011. Ruiz Velazco ha incursionado recientemente en la narrativa con el libro La felicidad es un arma caliente (Animal de invierno, 2013), un conjunto de cuentos protagonizados por niños y jóvenes solitarios y con problemas para comunicarse incluso con sus familiares más cercanos.

El más logrado de estos nueve relatos es “Una lección de manejo”, en el que Antonio es un niño que solo ve ocasionalmente a su padre, quien lo lleva a pasear en automóvil mientras le da algunas lecciones de vida. Antonio sigue fielmente los consejos paternos, pero siempre con resultados desastrosos. En “No todos los pájaros vuelan hacia el sur” le sucede algo similar al protagonista Papu; pero con respecto a Ali, su sacrificada madre sustituta. El problema en ambos casos es la incapacidad de los niños para entender el complejo mundo de los adultos, algo que el autor logra plasmar literariamente en sus narraciones.

La incomunicación dentro de la pareja es el otro tema recurrente en estos cuentos (“La edad perfecta”, “Tres amigos”, “Mujer con perro”). El autor lo maneja también con eficiencia, apelando a una prosa sencilla y dejando en lo “no dicho” una parte de los sucesos decisivos de cada historia; esta estrategia es llevada al extremo en relatos como “Una rosa” y “Solo un paseo”. En suma, y a pesar de ciertos deslices, La felicidad es un arma caliente resulta un buen libro de cuentos y un promisorio debut narrativo para Ruiz Velazco.


Otros comentarios sobre La felicidad es un arma caliente: Cecilia PodestáAntonio Moretti, René Llatas,

Arte rupestre

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La revolución de los medios digitales está llegando a la literatura, y ya comienzan a aparecer autores que difunden lo más reciente de su producción a través de Internet, prescindiendo completamente del papel y de las empresas editoriales. Un caso notorio es el del poeta Miguel Ángel Sanz Chung (Lima, 1979), quien con cuatro libros “tradicionales” publicados –desde La voz de la manada (2002) hasta Casa amarilla / casa abandonada (2011), ahora está difundiendo libremente y través de Internet su nuevo poemario Arte rupestre (2013).

El cubil del hombre primitivo como una metáfora del aislamiento y la soledad imperantes en los hogares actuales, es la idea rectora de los veinte poemas que integran el libro. Para reforzarla, buena parte de los textos están acompañados de viñetas que los grafican y que imitan la estética del arte rupestre. Poemas e imágenes van abordando, desde una perspectiva negativa y angustiosa, temas como la paternidad (“Día del juicio”), el amor conyugal (“Pacto secreto”), la rutina (“Punzada de cielo”) o la vejez (“rama seca”).

A diferencia de los otros libros de este poeta, más centrados en las imágenes y los símiles, en este pasa a primer plano el trabajo con las propias palabras, “un trabajo a veces consciente, otras veces intuitivo, la búsqueda de la expresión que más se acerque a ese poema ideal que siempre deseamos escribir. Es una cuestión de vocación, de honestidad, por desgracia también de obsesión”, como ha declarado el poeta en una reciente entrevista. A pesar de ese trabajo, se cae constantemente en retoricismos y repeticiones que impiden que Arte rupestre alcance la calidad de los anteriores poemarios de Sanz Chung.

El poemariose puede leer y descargar en el siguiente enlace.

Iquitos. La casa del dios del amor

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Con estudios en la Universidad Católica y en Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, Adrián Portugal (Lima, 1977) es un destacado fotógrafo con más de diez años de trabajo en el campo de la fotografía documental. Es uno de los integrantes del Colectivo Supay Fotos y ha realizado las exposiciones “Retratos de peruanos ejemplares”, “Breaker boys”, “Función noche”, “Aguadulce”, “Inicio o final de un viaje”, “Vírgenes de la cumbia”, y “Estrellas en la selva”. Su más reciente muestra es “Iquitos. la casa del dios del amor”, inaugurada hace un par de meses, colección de fotos que acaba de ser reunida en libro del mismo nombre, editado por Supay Fotos.

Son treinta las fotos reunidas en este libro, la mayoría de ellas presentadas aquí a doble página, a las que se suma, a manera de prólogo, una interesante conversación entre Portugal y el artista plástico Christian Bendayán, uno de los principales exponentes del arte amazónico Premio Nacional de Cultura 2012. En el diálogo, el fotógrafo cuenta sobre los motivos de esta serie de fotografías: “buscaba fotografiar algo distinto de las fiestas y la gente disfrutando del río. Recordé historias que me contaron sobre los viajes por el Amazonas de varios días y quise ir en uno de esos barcos. Navegar el Amazonas por horas, viendo cómo todo cambia con el color de la luz, y luego estar en Pucaurquillo, que al atardecer parecía el paraíso de los niños, creo que se vio reflejado en un grupo de fotos con un tono distinto”.


En Iquitos. La casa del dios del amor Portugal ha materializado algunas de las pricipales propuestas del colectivo Supay: “nos gusta el reportaje o ensayo fotográfico sobre personajes y lugares de nuestra cultura que queremos conocer más, entender o resaltar porque los encontramos valiosos. Y tratamos de que se sienta nuestro punto de vista sobre el tema, darle una mirada personal que se transmita mediante el lenguaje visual. Creo que tratamos de no decir nunca lo obvio, de que haya ambigüedad o misterio en cada imagen. Reflejar lo que hay en nuestra cultura, donde todo se mezcla y siempre está pasando algo cuya explicación no es sencilla”.




En este enlace se puede ver más fotos del libro.