La casa amarilla

2 comentarios:

En los sueños la casa se constituye, para Freud, en una metáfora del cuerpo: las ventanas son los ojos, las habitaciones diversos órganos internos, y así seguía con las puertas, los jardines, el techo, etc. Mucho de esa simbología está presente en el poemario La casa amarilla / Casa abandonada (Lustra, 2011) de Miguel Ángel Sanz Chung (1979), un conjunto de textos en los que el yo poético (un escritor) describe reflexivamente los ambientes y muebles de la casa en la que habitó solitario durante años.

Divididos en dos pequeños tomos, estos 32 poemas narran un recorrido por esta casa abandonada. Las fases del día remarcan el carácter casi atemporal del recinto (los poemas “Mañana”, “Tarde” y “Noche”); el contexto físico, su falta de ubicación geográfica (“Niebla”, “Bosque”); los demás elementos, las obsesiones y rutinas del hombre que allí habitó (“El escritorio”, “La silla”, “El espejo”). En cada uno de estos textos, Sanz Chung logra expresarse eficazmente apelando a los recursos poéticos más tradicionales (adjetivos, metáforas, símiles) y utilizando un lenguaje claro y eufónico.

Así, describiendo esta casa abandonada y ruinosa, Sanz Chung nos habla en realidad de la soledad del escritor y del hombre en general, y del inevitable deterioro físico de todo lo humano. Ya antes el poeta nos había demostrado su habilidad para desarrollar poemarios a partir de temas muy específicos, desde su primer libro, La voz de la manada (2002), un original y bien logrado “bestiario”. La casa amarilla / Casa abandonada es un muy buen poemario, a pesar de ciertas repeticiones y excesos retóricos.


Enlaces relacionados
Miguel Ángle Sanz Chung administra el blog: Obras incompletas.
Otros textos sobre el poemario: Francisco Melgar Wong, Marcela Robles,
En la siguiente página se pueden ver videos del autor leyendo tres poemas de este libro. Aquí uno de esos videos.

Cuentos universales

No hay comentarios:

CUENTOS ETERNOS

Son varios los proyectos editoriales surgidos para enfrentar la problemática del escaso hábito y los bajos índices de comprensión de lectura de los jóvenes peruanos. Uno de los más recientes es la ambiciosa antología Cuentos universales (Bruño, 2011), siete tomos en los que Ricardo González Vigil (Lima, 1949), reconocido crítico y miembro de la Academia Peruana de la Lengua, ha reunido algunos de los mejores relatos escritos a lo largo de tres mil años, desde la antigüedad china hasta mediados del siglo XX.

Esta colección se divide en dos series: los tres primeros tomos están dirigidos a los estudiantes de primaria; los cuatro restantes, a los estudiantes de secundaria. En la primera serie figuran abundantes relatos árabes (de Las mil y una noches) y los llamados “cuentos de hadas”. Por su parte, en la segunda serie se ha puesto más énfasis en los cuentos “de autor”, desde Lucio Apuleyo (Siglo II) hasta Georges Simenon (1903-1989), pasando por el renacimiento, romanticismo, realismo, decadentismo y “modernismo”. Poe, Gogol, Wilde, Chejov y Maupassant, son algunos de los grandes cuentistas aquí congregados.

Un verdadero acierto de González Vigil es el haber respetado los textos originales íntegros, evitando las adaptaciones y “re-escrituras” (tan frecuentes en otros proyectos similares), “a fin de invitar a apreciar la destreza de las técnicas narrativas empleadas, así como la expresividad y la belleza del lenguaje literario”. Por ello, los siete tomos de Cuentos universales son una lectura amena y recomendable no sólo para los más jóvenes.

Mundos imposibles

1 comentario:


El crítico e investigador literario Elton Honores (Lima, 1976) hace en Mundos imposibles. Lo fantástico en la narrativa peruana (Cuerpo de la metáfora, 2011) un detallado estudio de la narrativa fantástica producida por los escritores de la generación del 50 entre los años 1950-1959. Y para ello analiza especialmente textos de Luis Loayza, Luis Felipe Angell, Edgardo Rivera Martínez y Alfredo Castellanos Barreda.

Honores parte de la revisión de los aportes críticos previos y de las propias fuentes primarias, las revistas y diarios en los que la mayoría de esos relatos fueron publicados inicialmente: El Comercio, La Prensa, Cultura Peruana, Idea, Mar del Sur, etc. Así logra rescatar algunos textos y autores largo tiempo olvidados. Una vez conocido el corpus, propone una clasificación de estos cuentos en cuatro categorías: estilístico minificcional, humorístico, maravilloso y absurdo existencialista. Una clasificación en la que muchos relatos no encajan del todo bien o simplemente quedan excluidos.

Acaso por ello, Honores intenta en el último capítulo del libro otras aproximaciones: temáticas (el doble, los bestiarios), estructurales (indeterminación, intertextualidad) e ideológicas (el cuestionamiento de la modernización), aunque no llega a desarrollarlas ni a realizar grandes aportes. Pero lo mejor de Mundos imposibles está en el tercer capítulo, en el que se realizan extensos análisis de relatos específicos de los autores mencionados: “El avaro”, “El gato”, “El unicornio”, “Crisálida”, etc.


Enlaces relacionados
Elton Honores es director de la revista Tinta Expresa y administra el blog Iluminaciones.
Otros textos sobre el libro: José Donayre, Santiago López M., Mauro Marino, David Roas.
La siguiente es una entrevista a Elton Honores.

Los que se alejan

2 comentarios:

Dirigida actualmente por el peruano Rodrigo Díaz, la editorial Albatros es una interesante iniciativa de un grupo de latinoamericanos radicados en Ginebra. Albatros está dedicada a la difusión de las obras de nuestros escritores que viven en el extranjero, y acaba de cumplir 30 años de existencia. Para celebrarlo publicó Los que se alejan. El nuevo cuento peruano (2010), una antología de nuestros mejores cuentistas peruanos en el exilio, desde la generación del 60 en adelante.

Carlos Calderón Fajardo (1946) y Alfredo Pita (1948) abren esta selección: Calderón es un escritor reconocido y Pita (radicado en París desde hace mucho) recién se hizo famoso en el 2000, con la novela El cazador ausente. Les siguen Fernando Ampuero (1949) y Alonso Cueto (1954) –aunque ellos solo se “alejaron” del Perú en su juventud, en sus inicios literarios– y de la siguiente generación se ha incluido a un grupo de muy buenos cuentistas: Fernando Iwasaki (1961), Jorge Eduardo Benavides (1964), Ricardo Sumalavia (1968) e Iván Thays (1968).

Los más jóvenes autores incluidos en esta antología son Santiago Roncagliolo (1975), Sergio Galarza (1976) –ambos con largas residencias en España– y la única mujer del grupo, Claudia Ulloa (1979), radicada en Noruega desde hace bastante tiempo. Con los cuentos de estos tres autores, Los que se alejan completa una muy interesante muestra de relatos escritos por narradores peruanos que encontraron fueron de su patria un ambiente mucho más propicio para iniciar o desarrollar su obra literaria.

La siguiente es una entrevista con la escritora Claudia Ulloa