Ceremonia comentada

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Jorge Eduardo Eielson es autor de una extensa obra poética, publicada bajo el título de Poesía escrita, que representa una de las aventuras literarias más radicales y valiosas de las letras peruanas del siglo XX. Pero Eielson fue, además de escritor, un destacado artista plástico, actividad a la que dedicó buena parte de su vida. Entre esas dos facetas, Eielson también destacó como ensayista, como se puede comprobar en el libro Ceremonia comentada. Textos sobre arte, estética y cultura (1946-2005), que hace poco publicó el Fondo Editorial del Congreso.

Son alrededor de 50 ensayos los aquí reunidos, y van desde los comentarios a exposiciones de artistas peruanos en los años 40 –Sérvulo Gutiérrez, Carlos Quíspez Asín, Ricardo Grau, etc.– hasta reflexiones sobre temas como “El arte italiano de los años 90” (1991), “El respeto por la dignidad humana” (1988) o “Cuál es el futuro del arte” (1998). A ello se suman un número similar de entrevistas que Eielson concedió a lo largo de más de medio siglo a personalidades de las letras y el arte como Julio Ramón Ribeyro, Juan Acha, Antonio Cisneros o Achille Bonito Oliva.

Como señala Luis Rebaza Soraluz en el extenso prólogo de esta Ceremonia comentada, “Eielson es el primer artista visual peruano que ha dejado un minucioso testimonio escrito, racional y emotivo de su labor… con la agudeza y profundidad que se esperan únicamente de un escritor”. Esa agudeza y profundidad se extienden aquí a una buena cantidad de ámbitos de la vida y el arte “posmodernos”.

Paterson City

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Ya casi una rama de nuestra literatura, la narrativa sobre los migrantes peruanos en Estados Unidos tuvo el año pasado algunos buenos representantes, como la novela Paterson City (Estruendomudo), del escritor y crítico Omar Guerrero (Lima, 1977). Es la historia de un adolescente limeño que, en medio de la crisis de la década de 1990, es llevado por su madre a vivir al barrio de Little Lima, en la ciudad de Paterson (New Jersey, Estados Unidos), donde completará su formación personal.

Guerrero cuenta de una manera amena y sencilla este proceso, que su personaje inicia en Lima, al lado de su abuelo materno, y concluye en Paterson, con sus amigos Mike y Clarita, ambos hijos de peruanos. Y lo narra siempre desde el punto de vista del protagonista, desde la mirada inocente de un niño que comienza a descubrir las complejidades e injusticias del mundo de los adultos. Y por ahí comienzan los problemas de la novela, por los excesos de ingenuidad y simpleza, o en el uso de los estereotipos y lugares comunes.

Un libro de este tipo, no puede dejar de tener como referente a la reciente La maravillosa vida breve de Óscar Wao (2008), del dominicano Junot Díaz, también sobre latinoamericanos en la ciudad de Paterson. Y la diferencias a favor de La maravillosa… son notorias: desde el original empleo del spanglish, hasta la creativa unión de referentes culturales, tanto norteamericanos como del país de origen. En todo caso, Paterson City resulta un buen debut literario para Omar Guerrero.


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Omara Guerrero administra el blog Supay Libros.
Otros comentarios sobre Paterson City: Jesús Cailloma, Ricardo Gonzáles V., Giancarlo Stagnaro,

Contemplación del abismo

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Los nueve cuentos que conforman Contemplación del abismo (Borrador, 2010), el libro de Richard Parra (Lima, 1976), tienen como evidente tema la violencia, en sus expresiones más duras y radicales. Algo casi natural, para un autor cuya infancia coincidió con los peores momentos de la violencia política en nuestro medio, aunque aquí ese trasfondo se extrapola a diferentes momentos históricos e incluso algunos relatos suceden en otros países (Italia, Estados Unidos).

Pero sin lugar a dudas son los cuentos “El Cristo en Aucayacu” y “Contemplación del abismo”, ambos sobre integrantes de movimientos subversivos en el interior del Perú de la década del 1990, los más representativos del conjunto. En ellos se narran los más terribles y sangrientos sucesos, y están protagonizados por asesinos crueles e irracionales que utilizan la violencia para redimirse de historias personales llenas de vejaciones e injusticias extremas. Lo que de alguna manera los convierte en figuras míticas.


Crímenes, violaciones, incestos y delitos de todo tipo son elementos recurrentes en estas narraciones. Su presencia hace pensar en sociedades en crisis y deshumanizadas, al borde de su propia destrucción y en las que impera la maldad, como sucede en las de los modernos westerns de Cormac McCarthy. Sin alcanzar ese nivel literario (hay excesos de truculencia y algunos descuidos formales) Contemplación del abismo, es un buen primer libro, que presenta a Parra como un narrador eficiente, con universo ficcional propio y original.

Trípode

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Filólogo y escritor, Renato Sandoval (Lima, 1957) es también uno de los más empeñosos difusores de la poesía en nuestro medio, ya sea como traductor (Södergran, Quasimodo, Rilke, Plath, etc.), director de las revistas Evohé y Fórnix, o de su editorial Nido de cuervos. Su propia obra poética se inició con Singladuras (1985), y llegó a su mejor momento a partir de Nostos (1996), el primero de tres extensos poemas. Sandoval acaba de reunir esos tres poemas en el libro Trípode (Lustra, 2010).

Nostos es un poema barroco, narrativo y reflexivo, un verdadero “poema río” como lo llamó Jorge E. Eielson en la elogiosa nota de presentación. El texto es el testimonio de un viaje de regreso a la poesía: “una verdadera odisea, pero sin Ítaca ni Penélope al fin del viaje… Odisea o Anábasis, el sino del camino es el acercamiento interminable, de estrofa en estrofa: errar, errancia, error, paso tras paso” (Américo Ferrari). Otra etapa de este viaje es El revés y la fuga (1998) el segundo poema río de Sandoval, también incluido aquí.

Suzuki blues (2006), el tercero de los textos, es una incursión en los temas y concepciones básicas del hinduismo. Y lo hace sin imitar las fórmulas o técnicas propias de la literatura oriental, sino más bien apelando a símbolos e imágenes inscritos en esa línea literaria que va del simbolismo hasta los herméticos italianos, en la que el peruano se siente mucho más cómodo. En suma, Trípode es una muy buena oportunidad para acercarnos a lo mejor de la obra poética de Renato Sandoval.