Sueños bárbaros

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En la novela Sueños bárbaros (Peisa, 2010) el pintor y escritor Rodrigo Núñez C. (Lima, 1953) replantea el proyecto de su primera aventura narrativa, La comedia del desierto (2002): el retrato de un grupo de intelectuales y artistas que viven en “comunidad” e inmersos en los universos artificiales de la literatura y el arte. Pero los resultados son esta vez mucho mejores, y Sueños bárbaros está figurando en todas las listas de las mejores novelas peruanas del 2010.

Rafael Delucchi se instala en una casona abandonada, junto con bohemios y talentosos amigos (personas reales del mundo cultural limeño) para, entre todos, filmar una obra monumental. Las peripecias del grupo van desde lo trágico (el suicidio de Juan Bullita, por ejemplo) hasta lo tierno y divertido, alternándose con reflexiones acerca de filmes famosos, detalles técnicos de cómo se está haciendo el de Delucchi, y hasta una tragedia griega en versión moderna.

Núñez ha reemplazado la farsa y lo “real maravilloso” de La comedia… por conocidos sucesos y personajes la historia política reciente del Perú, incorporados también desde una perspectiva cinematográfica. Un verdadero acierto, pues así se compensan los excesos “culturosos” y se le da a la narración una base real más firme. Y aunque no exista una trama bien definida (el relato podría prolongarse ad libitum) las casi 500 páginas de Sueños bárbaros se leen con gran interés.


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Se pueden leer las primeras páginas de la novela en el blog de Rodrigo Núñez.
Otros textos sobre Sueños bárbaros: Jeremías GamboaRicardo González V., Jaime A. Rivera,
Entrevistas: Pedro EscribanoJohn Martínez, Carlos Sotomayor.
En el siguiente video, Núñez habla extensamente sobre su novela.

Sueño de pez o neblina

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Muchas veces se ha señalado la ausencia de la Lima periférica – la de los migrantes, la precariedad y el sincretismo cultural– dentro de la literatura peruana. En poesía, lo más destacado al respecto son los primeros libros de Domingo de Ramos y algunos textos de los poetas de la llamada generación del 90. A ellos se suma ahora un destacable aporte: el poemario Sueño de pez o neblina (Álbum del Universo Bakterial, 2010), debut literario de la joven socióloga Teresa Cabrera.

Los 16 poemas de este libro son aproximaciones a la vida cotidiana en estas zonas; pero más que nada a las emociones de las personas, presentadas a través de pequeños pero precisos detalles. En eso Cabrera se diferencia claramente de los precedentes mencionados, quienes apelaron a un discurso torrencial y continuador de la retórica horazeriana. Aquí, incluso poemas como “Cementerio de Nueva Esperanza” o “El Mayoral” son más retratos intimistas que descripciones de ámbitos urbanos.

En estos breves retratos encontramos, además, algunos de los recursos más característicos de la lírica tradicional, desde versos reflexivos hasta símbolos recurrentes, como el pez del título, imagen tanto del paisaje (el cerro Lomo de Corvina), como del propio poeta (“el ojo de pez te recorre / buscándose sorprendido…”). Sueño de pez o neblina es un buen poemario, una interesante y original mirada a la Lima emergente.




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Se pueden leer poemas del libro en: Letras, MigracionesNido de palabras, Negro AgüeroUrbanotopía,
Otros textos sobre Sueño de pez o neblina: Miguel Ildefonso.

El sueño del Celta

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En El sueño del celta (Alfaguara, 2010) nuestro flamante Premio Nobel Mario Vargas Llosa recrea la vida de Roger Casement (1864, 1916), héroe nacionalista irlandés además de testigo –y uno de los primeros en denunciar– las atrocidades cometidas en África y América por las empresas recolectoras de caucho. Precisamente en esos tres espacios (Irlanda, Congo y Perú) se desarrollan las acciones de este extenso y documentado relato.

Se trata, pues, de una novela histórica, género en el que MVLL ha logrado crear, a partir de personajes y datos reales, ficciones sólidas y significativas (La guerra del fin del mundo, La fiesta del Chivo); pero con el que también ha tropezado al aproximarse al “biopic”, como en El Paraíso en la otra esquina. Algo de esto último sucede en esta nueva novela, pues el autor no ha ficcionalizado mucho y su discurso “moralizante” se hace, a veces, demasiado enfático y reiterativo.

Las mejores páginas son aquellas dedicadas a La Amazonía peruana, ya descrita en varias novelas de MVLL, y a los diálogos de Casement con su carcelero, mientras espera ser ejecutado. A pesar del minucioso trabajo de documentación, y la madurez y los enormes recursos literarios desplegados por el autor, El sueño del Celta, seguramente será considerada entre las novelas de segunda magnitud (como El hablador o La tía Julia y el escribidor) dentro del conjunto de la obra de Vargas Llosa.


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Se puede leer el primer capítulo de la novela en Scribd y 16 fragmentos en El País.
Otros comentarios: Gianrico Carofiglio, Gustavo FaverónPedro GandolfoRicardo González V., Roberto Gonzáles E.José-Carlos Mainer, José Miguel Oviedo, Gonzalo PortocarreroCarlos Villanes.
El siguiente es un video de la presentación de la novela en España.

El anticuario

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Destacado crítico y profesor universitario, Gustavo Faverón (Lima, 1965) ha debutado en la creación literaria con la novela El anticuario (Peisa, 2010) un extenso relato policial, en la línea más “cerebral” del género (la de Poe y Borges). Daniel, un coleccionista de libros viejos, confiesa haber asesinado a su esposa, por lo que es encerrado en un manicomio. Pero ese es solo el primero de una extraña serie de crímenes que el protagonista de la novela deberá resolver.

El relato se desarrolla en dos direcciones opuestas: adquiere cada vez más elementos de “fantasía gótica y cuento de terror” (como ha afirmado el propio Faverón) y se va enraizando en la problemática de la violencia política del Perú de las décadas pasadas. La intención del autor es que estas dos líneas complementen lo subjetivo con lo objetivo, la fantasía con el realismo, dando al relato múltiples niveles de lectura, desde el testimonio real hasta lo alegórico y lo metaliterario.

Esa ambición de abarcar la mayor cantidad de elementos se puede encontrar también en la diversidad de los registros del lenguaje (descripciones poéticas, diálogos dramáticos, textos en clave, etc.). Pero a pesar de las virtudes y recursos literarios puestos en juego, no todos esos elementos llegan a integrarse plenamente a la ficción, con lo que El anticuario, sin dejar de ser una buena novela, pierde algo de unidad y coherencia.


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El siguiente es un video de Relit sobre la presentación de El anticuario.