Poetas peruanas de antología

No hay comentarios:
poetas
Ricardo González Vigil. Poetas peruanas de antología (Mascapaycha Editores, 2009)

El crítico y catedrático Ricardo González Vigil (Lima, 1949) es responsable de algunas de las más amplias antologías de la literatura peruana publicadas en las últimas décadas, como los dos tomos de la Poesía peruana del siglo XX (1999) o los nueve de El cuento peruano (1983-2000). A ellas se suma ahora Poetas peruanas de antología (Mascapaycha, 2009), que reúne poemas de 90 escritoras peruanas, desde las poetas anónimas de inicios del siglo XVII hasta las jóvenes voces surgidas en lo que va del siglo XXI.

Como siempre, RGV se muestra generoso en su selección, tanto de autoras como de textos (se incluyen algunos poemas inéditos), especialmente con las más recientes generaciones. Ya en otras antologías había “rescatado” a un grupo de escritoras del 50 (Julia Ferrer, Rosa Cerna, Sarina Helfgott), labor que continúa aquí con las siguientes promociones (1980, 1990, 2000), cada una con por lo menos una docena de representantes. A pesar de ello hay algunas notorias ausencias, como las de Magdalena Chocano (señalada por José Güich) o Esther Castañeda.

Esa misma generosidad lleva a González Vigil a un cierto exceso en los elogios a casi todas las escritoras; lo que se refuerza con las frecuentes citas de los prólogos y notas de presentación de los poemarios, que suelen inflar bastante los méritos literarios. Pero eso no afecta el aporte de Poetas peruanas de antología, un libro que contribuye a la recuperación de la producción poética de escritoras peruanas injustamente olvidadas o postergadas.


Enlaces relacionados
Otros textos sobre Poertas peruanas de antología: José Güich.

Poesía vanguardista peruana

1 comentario:
pvp
Poesía vanguardista peruana (PUCP, Vols. I y II)

El rectorado de la Universidad Católica, a través de la colección Obras Esenciales, está publicando vastas antologías de importantes autores, tanto peruanos (Vallejo, Eielson, Martín Adán, entre otros) como extranjeros (Apollinaire, Kafka). Ampliando acertadamente su propuesta, esta colección acaba de presentar dos tomos (1100 páginas) dedicados a la Poesía vanguardista peruana (PUCP, 2009) y que reúnen, en ediciones facsimilares, los diez más destacados poemarios dentro de esta corriente literaria.

Trilce (1922) de César Vallejo, 5 metros de poemas (1928) de Carlos Oquendo de Amat, Cinema de los sentidos puros (1931) de Enrique Peña Barrenechea, Abolición de la muerte (1935) de Emilio A. Westphalen y La tortuga ecuestre (1938) de César Moro son solo la mitad de los libros aquí incluidos. Los otros acaso sean menos conocidos, pero muestran la diversidad, calidad y trascendencia de nuestra poesía vanguardista, como en el caso de Ande (1926) de Alejandro Peralta o Descripción del cielo (1928) de Alberto Hidalgo.

Los poemarios se presentan acompañados de una generosa recopilación de “Documentos” (artículos relacionados con la vanguardia y publicados en revistas de la época), una bibliografía de y sobre los autores antologados, y un extenso ensayo introductorio del poeta y crítico Luis Fernando Chueca. En suma, Poesía vanguardista peruana es un invalorable aporte a la difusión de la literatura peruana y figurará, sin duda, entre las más destacadas publicaciones del año que está por terminar.


Enlaces relacionados
Sobre el libro: Ricardo González Vigil.

El escarabajo y el hombre

2 comentarios:
Oswaldo Reynoso. El escarabajo y el hombre (Casatomada, 2009)

Con el libro de cuentos Los inocentes (1961), el escritor Oswaldo Reynoso (Arequipa, 1931) creó “un estilo literario nuevo: la jerga popular y la alta poesía reforzándose, iluminándose”, según opinión de José M. Arguedas. Ese estilo, junto con la descripción realista de la vida de los sectores urbanos más pobres, se convirtieron en elementos esenciales de la primera etapa de la obra de Reynoso, que culminó en 1970 con la recién reeditada novela El escarabajo y el hombre (Casatomada, 2009).

Esta narración está constituida básicamente por el monólogo de un estudiante universitario limeño. Él, en una cantina, le cuenta a su profesor de escuela las aventuras de sus amigos de barrio: amores, alcohol, miseria, delincuencia, prostitución, etc. Este recuento apenas es interrumpido por fragmentos del diálogo entre dos personajes irreales, el uno y el otro, quienes conversan, en clave alegórica, sobre las costumbres del escarabajo estercolero y la forma en que se relaciona con sus semejantes.

Este diálogo era un recurso al que apelaba Reynoso para reflexionar sobre las acciones sin caer en lo “panfletario”, como (según la crítica) había sucedido en su novela En octubre no hay milagros (1965). El resultado no fue del todo satisfactorio y acaso por eso el autor entró en un silencio literario de más de 20 años, hasta encontrar nuevos caminos para su obra. De todas maneras, El escarabajo y el hombre es un valioso testimonio de uno de los momentos decisivos para el devenir de la narrativa peruana.

Purgatorio

1 comentario:
Tomás Eloy Martínez. Purgatorio (Alfaguara, 2009)

La obra del argentino Tomás Eloy Martínez (Tucumán, 1934) continúa el proceso de renovación de la novela histórica latinoamericana iniciado por los escritores del boom. Martínez es autor, entre otros muchos libros, de La novela de Perón (1985) y Santa Evita (1995) que, sin lugar a dudas, figuran entre lo más destacado de esta línea narrativa. A ellos se suma ahora Purgatorio (Alfaguara, 2009), un relato ambientado en la Argentina de la dictadura militar (1976-1983).

La historia se inicia en el presente, cuando Emilia Dupuy vuelve a encontrar a su esposo Simón, quien desde hace 30 años figuraba como uno de los numerosos “desaparecidos” por la represión política. Pero mientras Emilia ha envejecido, Simón se mantiene como era al momento de su desaparición: la misma edad y hasta la misma vestimenta. La propuesta del autor, literariamente bien elaborada, es que Simón estuvo en alguna dimensión atemporal (una especie de purgatorio) de la que regresó gracias al constante amor de Emilia.

El mayor acierto ha sido trasladar los elementos “irreales” de esa historia de amor al retrato de toda la sociedad argentina. Y no solo por las mentiras, excesos y crímenes de los gobernantes militares; también por la hipócrita sumisión de muchos intelectuales, empresarios y líderes políticos, representados aquí por el Dr. Dupuy (padre de Emilia y amigo personal del presidente), eje de la narración. Mucho se podría escribir sobre Purgatorio, una muy buena novela, de lo mejor de la literatura argentina más reciente.


Enlaces relacionados:
La editorial Alfaguara ha puesto en Internet las primeras páginas del libro.