
Intermezzo Tropical

Claves para leer a César Vallejo

DEMASIADO HUMANO (iii)
Ricardo González Vigil. Claves para leer a César Vallejo (San Marcos, 2009)
En sus más de 35 años de reconocida labor como crítico literario, Ricardo González Vigil (Lima, 1949) ha dado prioridad a las investigaciones sobre figuras emblemáticas de las letras peruanas: el Inca Garcilaso de la Vega, José María Arguedas y César Vallejo. Sobre este último ha escrito numerosos prólogos para antologías y reediciones, además de ensayos publicados en libros y revistas especializadas. Buena parte de ese material ha sido reunido por el propio RGV en el libro Claves para leer a César Vallejo (San Marcos, 2009).
Las claves aquí proporcionadas son de muy diverso tipo. En primer lugar están las relacionadas con la propia vida del poeta, reunidas en una detallada “Cronología de César Vallejo” y la explicación de las “Cuatro etapas” de su trayectoria vital. A ellas se suma el análisis del contexto cultural y literario (modernismo, vanguardia, marxismo) y, por supuesto, capítulos completos dedicados al estudio de cada uno de los poemarios, desde Los heraldos negros (1919) hasta los libros póstumos.
No faltan en estos ensayos (publicados originalmente entre 1986 y 2008) las visiones de conjunto, las interpretaciones de los poemas más herméticos (“Transido, salomónico, decente…”, Trilce XXVIII) o las afirmaciones polémicas (como decir que “el amor es el tema central de la obra de Vallejo”). A pesar de ciertas repeticiones, inevitables en recopilaciones de este tipo, Claves para leer a César Vallejo resulta una muy didáctica guía para entender la obra de nuestro gran poeta.
Concierto animal

Blanca Varela. Concierto animal (Peisa, 2009)
Dos tendencias básicas se pueden encontrar en toda la poesía de Blanca Varela (Lima, 1926-2009): por un lado poemas breves basados en imágenes simples y que usan a la naturaleza como fuente de símbolos; por otro los poemas más complejos y extensos, con imágenes de estirpe surrealista. Ambas tendencias aparecen claramente en sus dos primeros poemarios, Este puerto existe (1959) y Luz de día (1963); pero en sus últimos libros la primera de ellas se fue imponiendo hasta llegar casi al límite en su poemario Concierto animal (Peisa, 2009), un libro en el que el rigor y la contención formal son la contraparte necesaria para la amplitud de los temas y la complejidad de las reflexiones.
Los animales aparecen en la obra de Varela como elementos que, paradójicamente, han llevado al yo poético de los temas más materiales y terrestres hacia el plano espiritual. Eso sucedía por ejemplo en el poema “Ternera acosada por tábanos” del libro Ejercicios materiales (1991): “sólo recuerdo al animal más tierno/ llevando ... /como otra piel aquel halo de sucia luz/... / tras la legaña/ me deslumbró el milagro mortecino”. En Concierto animal esta idea es desarrollada a plenitud en varios poemas. Por su brevedad citamos completo el primer texto (sin título como los demás de este libro): “niño come llorando/ llora comiendo niño/ en animal concierto/ el placer y el dolor/ hacen al ángel/ a dos carrillos músico”. Y el planteamiento se mantiene hasta el final: “el animal que se revuelca en barro/ está cantando/ amor gruñe en su pecho/en sucia luz envuelto”.
Aunque en no todos los poemas se recurra a la imagen de los animales, hay siempre en ellos un elemento “material” que de alguna manera conduce a lo espiritual: “dame tu tacho de basura/ la quemaré te lo prometo/ no la voy a crucificar...”. Esta materialidad elemental se expresa también en la concisión y simpleza de los aspectos formales: textos breves y de versos cortos, sin signos de puntuación y casi sin ornamentos retóricos. Incluso en el lenguaje se dan preferencia a los elementos imprescindibles como sustantivos y verbos, dejando de lado los adjetivos, adverbios y hasta ciertos nexos lógicos. El resultado es una poesía austera, despojada de descripciones y datos biográficos, que presenta al lector lo más directamente posible su peculiar universo constituido por elementos de una simbología muy personal.
Estructurados rigurosamente a partir de estos principios poéticos, los textos van abordando diversos temas a veces con ironía crítica, a veces como una búsqueda de verdades trascendentes, y siempre con un cierto “desencanto existencial” (como ha señalado la poeta Carmen Ollé). Así se habla de la muerte, la racionalidad (“mi cabeza como una gran canasta/ lleva su pesca// deja pasar el agua mi cabeza”), la soledad (“si me escucharas/ tú muerto y yo muerta de ti/ si me escucharas”), o el inexorable paso del tiempo (“juntar los días los años las horas/ tierra de nadie en el mismo cajón, memoria a oscuras castigada”).
Tanto por el rigor formal, la coherencia de los textos y la unidad estructural, Concierto animal nos parece uno de los mejores poemarios escritos por Blanca Varela, una de las voces más importantes de la denominada generación del 50 y la mayor poeta peruana del siglo XX. Un libro de madurez y lleno de sabiduría, acertadamente reeditado por Peisa.
Enlaces relacionados
Sobre Concierto animal: Paolo Astorga, Grecia Cáceres, Lauren Mendinueta, Olga Muñoz, Gonzalo Valdivia,
Sobre la poesía de Blanca Varela: A media voz, Adolfo Castañón, Mariela Dreyfus y Rocío Silva-Santisteban, Roland Forgues, Libros, Mario Vargas Llosa, entre muchos otros.
Vallejo en los infiernos

DEMASIADO HUMANO (ii)
Eduardo González Viaña. Vallejo en los infiernos (FEC, 2009)
Eduardo González Viaña (Trujillo, 1941) recrea en la novela Vallejo en los infiernos (FEC, 2009) uno de los episodios más oscuros de la vida de César Vallejo: su captura policial y posterior encarcelamiento, que duró desde noviembre de 1920 hasta febrero de 1921. González Viaña parte para ello de una documentada investigación que mereció, en el año 2006, el Premio Pastega de Excelencia en Investigación Académica y hasta motivó al Poder Judicial a realizar un acto de desagravio público al poeta.
En la segunda mitad, González Viaña se aboca más al relato de los pormenores políticos del “caso” Vallejo (sin dejar de lado sus amores con Zoila Guarda). Con ello, la novela se va convirtiendo en un interesante retrato de los manejos políticos de la época, de las injusticias sociales y la corrupción de las autoridades. Es el aspecto más logrado de Vallejo en los infiernos, al que se suma la excelente edición del libro, realizada por el Fondo Editorial del Congreso.
Enlaces relacionados
En Internet se pueden leer los capítulos primero y segundo de la novela.
Eduardo González Viaña tiene un blog llamado El Correo de Salem.
Otros textos sobre Vallejo en los infiernos: Pedro Crenes, Javier Fernàndez de Castro, La Primera, Antonio Martínez Asensio, Antonio Melis, Carmen Sales.
Entrevistas: Andina, Cynthia Campos, EcoDiario, María Luisa González ,Enrique Sánchez Hernani.
El siguiente video es del programa Presencia cultural.