Concierto animal

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Blanca Varela. Concierto animal (Peisa, 2009)

Dos tendencias básicas se pueden encontrar en toda la poesía de Blanca Varela (Lima, 1926-2009): por un lado poemas breves basados en imágenes simples y que usan a la naturaleza como fuente de símbolos; por otro los poemas más complejos y extensos, con imágenes de estirpe surrealista. Ambas tendencias aparecen claramente en sus dos primeros poemarios, Este puerto existe (1959) y Luz de día (1963); pero en sus últimos libros la primera de ellas se fue imponiendo hasta llegar casi al límite en su poemario Concierto animal (Peisa, 2009), un libro en el que el rigor y la contención formal son la contraparte necesaria para la amplitud de los temas y la complejidad de las reflexiones.

Los animales aparecen en la obra de Varela como elementos que, paradójicamente, han llevado al yo poético de los temas más materiales y terrestres hacia el plano espiritual. Eso sucedía por ejemplo en el poema “Ternera acosada por tábanos” del libro Ejercicios materiales (1991): “sólo recuerdo al animal más tierno/ llevando ... /como otra piel aquel halo de sucia luz/... / tras la legaña/ me deslumbró el milagro mortecino”. En Concierto animal esta idea es desarrollada a plenitud en varios poemas. Por su brevedad citamos completo el primer texto (sin título como los demás de este libro): “niño come llorando/ llora comiendo niño/ en animal concierto/ el placer y el dolor/ hacen al ángel/ a dos carrillos músico”. Y el planteamiento se mantiene hasta el final: “el animal que se revuelca en barro/ está cantando/ amor gruñe en su pecho/en sucia luz envuelto”.

Aunque en no todos los poemas se recurra a la imagen de los animales, hay siempre en ellos un elemento “material” que de alguna manera conduce a lo espiritual: “dame tu tacho de basura/ la quemaré te lo prometo/ no la voy a crucificar...”. Esta materialidad elemental se expresa también en la concisión y simpleza de los aspectos formales: textos breves y de versos cortos, sin signos de puntuación y casi sin ornamentos retóricos. Incluso en el lenguaje se dan preferencia a los elementos imprescindibles como sustantivos y verbos, dejando de lado los adjetivos, adverbios y hasta ciertos nexos lógicos. El resultado es una poesía austera, despojada de descripciones y datos biográficos, que presenta al lector lo más directamente posible su peculiar universo constituido por elementos de una simbología muy personal.

Estructurados rigurosamente a partir de estos principios poéticos, los textos van abordando diversos temas a veces con ironía crítica, a veces como una búsqueda de verdades trascendentes, y siempre con un cierto “desencanto existencial” (como ha señalado la poeta Carmen Ollé). Así se habla de la muerte, la racionalidad (“mi cabeza como una gran canasta/ lleva su pesca// deja pasar el agua mi cabeza”), la soledad (“si me escucharas/ tú muerto y yo muerta de ti/ si me escucharas”), o el inexorable paso del tiempo (“juntar los días los años las horas/ tierra de nadie en el mismo cajón, memoria a oscuras castigada”).

Tanto por el rigor formal, la coherencia de los textos y la unidad estructural, Concierto animal nos parece uno de los mejores poemarios escritos por Blanca Varela, una de las voces más importantes de la denominada generación del 50 y la mayor poeta peruana del siglo XX. Un libro de madurez y lleno de sabiduría, acertadamente reeditado por Peisa.


Enlaces relacionados
Sobre Concierto animal: Paolo Astorga, Grecia Cáceres, Lauren Mendinueta, Olga Muñoz, Gonzalo Valdivia,
Sobre la poesía de Blanca Varela: A media voz, Adolfo Castañón, Mariela Dreyfus y Rocío Silva-Santisteban, Roland Forgues, Libros, Mario Vargas Llosa, entre muchos otros.

Vallejo en los infiernos

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DEMASIADO HUMANO (ii)

Eduardo González Viaña. Vallejo en los infiernos (FEC, 2009)

Eduardo González Viaña (Trujillo, 1941) recrea en la novela Vallejo en los infiernos (FEC, 2009) uno de los episodios más oscuros de la vida de César Vallejo: su captura policial y posterior encarcelamiento, que duró desde noviembre de 1920 hasta febrero de 1921. González Viaña parte para ello de una documentada investigación que mereció, en el año 2006, el Premio Pastega de Excelencia en Investigación Académica y hasta motivó al Poder Judicial a realizar un acto de desagravio público al poeta.

Los testimonios y documentos se combinan en este extenso relato (más de 500 páginas) con la gran creatividad de González Viaña, que tantos premios literarios internacionales ha merecido. Pero aquí esa creatividad se emplea para dar una dimensión mágica a diversos episodios de la infancia y juventud de Vallejo (rememorados por el poeta durante su permanencia en prisión), o a explicar las circunstancias en que nacieron algunos de sus poemas, cosas más propias de un biopic fílmico que de una novela biográfica.

En la segunda mitad, González Viaña se aboca más al relato de los pormenores políticos del “caso” Vallejo (sin dejar de lado sus amores con Zoila Guarda). Con ello, la novela se va convirtiendo en un interesante retrato de los manejos políticos de la época, de las injusticias sociales y la corrupción de las autoridades. Es el aspecto más logrado de Vallejo en los infiernos, al que se suma la excelente edición del libro, realizada por el Fondo Editorial del Congreso.


Enlaces relacionados

En Internet se pueden leer los capítulos primero y segundo de la novela.

Eduardo González Viaña tiene un blog llamado El Correo de Salem.

Otros textos sobre Vallejo en los infiernos: Pedro Crenes, Javier Fernàndez de Castro, La Primera, Antonio Martínez Asensio, Antonio Melis, Carmen Sales.

Entrevistas: Andina, Cynthia Campos, EcoDiario, María Luisa González ,Enrique Sánchez Hernani.

El siguiente video es del programa Presencia cultural.




Herta Müller: Premio Nobel 2009

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El premio Nobel de Literatura 2009 fue asignado hoy en Estocolmo a la escritora rumano-alemana Herta Müller, de 56 años, por "la densidad de la poesía y la franqueza de la prosa" que presenta el mundo de los desheredados, destacó la Academia Sueca. Herta Müller nació en 1953 en Nitzkydorf una región de cultura y lengua alemana que después de la Segunda Guerra Mundial estaba bajo control de Rumania. Müller estudió literatura alemana y rumana en Timisoara, vinculada a un grupo de escritores y poetas rumano-alemanes, el Aktionssgruppe Banat del que formaban parte Richard Wagner -con el cual se casó y fue a Alemania en 1987-, Nikolaus Bergwanger, Rolf Bossert y Franz Hodjak.

"Estoy totalmente sorprendida y todavía no lo puedo creer, no puedo decir más por el momento",declaró hoy en Berlín la escritora alemano-rumana, informó este jueves en Munich la editorial Hanser, que la publica. Esta última sacó a la luz, este año, la última novela de Herta Müller titulado Columpio de Respiraciones.

El Presidente de Alemania felicitó hoy a la escritora y la caracterizó como una autora que siempre escribe en contra del olvido y que recuerda el alto valor de la libertad.En su mensaje de felicitación, el jefe del estado alemán señaló que es una coincidencia feliz el hecho de que justamente ahora se la premie, siendo que en este año se conmemora el vigésimo aniversario de la Caída del Muro de Berlín, que a su vez significó el desplome de las dictaduras del oriente de Europa.

Voy a hablar de la esperanza

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DEMASIADO HUMANO (i)

César Vallejo. Voy a hablar de la esperanza (Norma, 2009)

La obra del escritor peruano César Vallejo (1892-1938) es cada vez más valorada y difundida en el mundo entero. Prueba de ello es la reciente publicación del libro Voy a hablar de la esperanza / César Vallejo. Vida y obra, una amplia antología de la poesía y narrativa escrita por Vallejo, acompañada de valiosos ensayos interpretativos, que la editorial Norma acaba de publicar como parte de su didáctica colección “Cara y sello”.

Los más de 60 poemas aquí reunidos abarcan toda la trayectoria del autor, desde sus inicios hasta su obra póstuma, incluyendo completo el libro España aparta de mí este cáliz (1939), la más universal de sus obras. Ese material se complementa con ocho cuentos, una detallada cronología de la vida de Vallejo y apreciaciones de importantes escritores. Por el lado de los ensayos, el crítico Rubén Silva Pretel sigue la huella del poeta en “César Vallejo, demasiado humano”, interpretando acertadamente algunos de los principales poemas de cada uno de sus libros.

Pero la mayor sorpresa de Voy a hablar de la esperanza la constituye el ensayo “Vallejo: una lectura permanente” un ambicioso y documentado estudio del novelista Miguel Gutiérrez sobre las constantes y la evolución de toda la obra del autor de Trilce (1922). En este extenso texto Gutiérrez reconoce la admiración y la gran deuda literaria que tiene con el poeta, que lo llevó a darle a su más importante novela el título de La violencia del tiempo, en alusión al poema vallejiano “La violencia de las horas”.