Para leer a Luis Loayza

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César Ferreira, Américo Mudarra (editores). Para leer a Luis Loayza (UNMSM, 2009)

Escritor insular por excelencia, Luis Loayza (Lima, 1934) se ha convertido con los años en un autor de “culto”, estimado en especial por los críticos y los propios escritores. En su obra se destaca la calidad de la prosa, artísticamente trabajada, aunque se le suele cuestionar la brevedad (seis libros en medio siglo de actividad literaria) y la dispersión génerica (cuento, novela, ensayo). Los críticos César Ferreira y Américo Mudarra han reunido en el libro Para leer a Luis Loayza una gran cantidad de ensayos, estudios interpretaciones de las obras de este peculiar escritor.

Loayza pertenece a la llamada “generación del 50” y en su juventud mantuvo una estrecha amistad con Abelardo Oquendo y Mario Vargas Llosa, con quienes publicó un par de revistas literarias. Entonces Loayza era un admirador de la obra de Borges (“Fue por Loayza que leí a Borges” ha confesado MVLL), lo que resulta evidente en su primer libro El avaro (1955), un conjunto de prosas eminentemente borgianas, aunque acaso demasiado epigonales. Ese libro inicial es comentado aquí, desde diversas perspectivas y a lo largo del tiempo, por Luis Jaime Cisneros (1957), Alonso Cueto (1987) y Camilo Fernández (2000), entre otros.

Más originales y audaces resultarían los siguientes libros de Loayza: la novela Una piel de serpiente (1964) –una peculiar combinación de Nouveau roman y novela de dictadura, según explican Marcos Mondoñedo, Jorge Coaguila y Agustín Prado–, los ensayos de El sol de Lima (1974) (que unen la erudición literaria y el comentario inteligente) y especialmente los relatos de Otras tardes (1985), en los que la densidad psicológica de los personajes se conjuga con la sutileza narrativa y el depurado manejo del lenguaje, como señalan Carlos Schwalb, Reinhard Huamán y César Ferreira. Completan, por ahora, la obra de Loayza los ensayos Sobre el 900 (1990) y Libros extraños (2000).

En Para leer a Luis Loayza encontramos textos de muchos autores, desde escritores reconocidos como José Miguel Oviedo, Carlos E. Zavaleta y Mario Vargas Llosa, hasta respetados profesores universitarios con una larga trayectoria. Sin embargo, los ensayos más interesantes y sustanciales corresponden a los autores más jóvenes: Marcos Mondoñedo, Carlos Schwalb, Marcel Velázquez, entre otros. Una prueba de que existe una nueva y valiosa promoción de críticos literarios peruanos, trabajando sobre autores que, como Loayza, no fueron debidamente apreciados por las generaciones anteriores.
(Artículo publicado en La República)


Enlaces relacionados:
En Internet se pueden leer varios ensayos incluidos en este libro: Aproximación a "El héroe" de Luis Loayza, Una piel de serpiente de Luis Loayza. Crítica poética & encuadres, La mirada nostálgica en Otras tardes de Luis Loayza, En busca de El sol de lima, Previo al derrumbe, Relaciones extrañas: discurso y referente en los relatos de El avaro y otros textos, Una nación resquebrajada: crítica del espacio y del sujeto modernos en Otras tardes de Luis Loayza,

Sobre Para leer a Luis Loayza: Abelardo Oquendo.

Memorias de una dama

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Roncagliolo
Santiago Roncagliolo. Memorias de una dama (Alfaguara, 2009)

Si bien las dos primeras novelas de Santiago Roncagliolo (Lima, 1975) han sido bastante exitosas –Pudor (2004) fue convertida en película y Abril rojo (2006) obtuvo el Premio Alfaguara–, estaban mucho más cerca de los géneros audiovisuales masivos (el sitcom y el thriller, respectivamente) que de la propia narrativa literaria. No es el caso de Memorias de una dama (Alfaguara, 2009), la nueva novela de Roncagliolo, que apela al mucho más literario modelo vargasllosiano, tanto por la estructura (dos relatos que se alternan) como por los temas y los personajes, que incluyen a escribidores y dictadores.

Una de esas historias es la de un peruano radicado en España; un aspirante a escritor, aunque su precariedad económica lo lleva a aceptar los trabajos más humillantes. Tiene novia y un agente literario, pero quien más lo ayuda es su amigo Javier, un español tan pobre como él; hasta que recibe la propuesta para redactar la biografía de una anciana y millonaria dama, Diana Minetti, quien pasó su infancia y juventud en la República Dominicana de Trujillo y la Cuba de Batista. La segunda historia de la novela está constituida por los recuerdos de Minetti, en los que se retrata un mundo de lujos y sucias intrigas (familiares, económicas y políticas).

Pronto se hace evidente el tremendo desnivel entre las dos historias. La de Minetti está llena de luces y sombras, de personajes complejos y contradictorios (especialmente su padre) que vamos conociendo poco a poco, a medida que descubrimos los oscuros vínculos entre la mafia italiana, los dictadores centroamericanos y la CIA. Por su parte, la historia del escritor no pasa de ser una sucesión de anécdotas burdas e intrascendentes –contadas con un “humorismo infantil”, según el crítico español Manuel González–, sin ninguna relación con las memorias de Minetti y que aportan poco a la novela.

En las novelas de Vargas Llosa que utilizan esta estructura “dual” –La historia de Mayta, El hablador o El paraíso en la otra esquina– la historia “marco” le da una cierta dimensión metaficcional al conjunto, o traslada de contexto la temática de la otra historia. Pero en el caso de Memorias de una dama, las desventuras del escritor joven parecen tener únicamente el propósito de divertir y hacer reír al lector; y para ello el autor vuelve a incurrir en ciertos vicios y facilismos presentes en sus libros anteriores. Finalmente, resulta difícil hacer un balance entre los evidentes aciertos y los notorios errores de esta novela.
(Artículo publicado en La República)


Enlaces relacionados:
Se pueden leer las primeras páginas de la novela en elboomeran.com.
Sobre Memorias de una dama: Joaquín Arnáiz, El placer de la lectura, Manuel González, Ricardo González Vigil, Omar Guerrero, David Morán, Antonio Ubero, Carlos Villanes.
Entrevistas: El Cultural, El País, Angélica Gallón, Las Noticias, Winston Manrique, Rafael Robles, rtv.es, Carlos Sotomayor,Terra.
Dejamos también una entrevista de Lasprovincias.es.

Cinco asedios al cuento peruano

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silva-santisteban
Ricardo Silva-Santisteban. Cinco asedios al cuento peruano (Editorial Universitaria, 2009)

Director de algunas de las más importantes iniciativas editoriales en nuestro medio (las colecciones El Manantial oculto y Obras esenciales, entre las actuales) Ricardo Silva-Santisteban (Lima, 1941) es también un polifacético hombre de letras: poeta, crítico y Miembro de la Academia Peruana de la Lengua. Su libro más reciente es Cinco asedios al cuento peruano (Editorial Universitaria, 2009), un volumen que reúne ensayos sobre relatos de algunos de los mejores narradores peruanos, desde Valdelomar hasta Ribeyro, y también de reconocidos poetas, como Vallejo y Martín Adán.

Los ensayos más logrados de este libro son los dedicados a los cuentos “Los ojos de Judas” y “Los gallinazos sin plumas”. En ambos casos RSS se muestra como un ensayista tradicional y alejado de las nuevas teorías literarias (“que por lo general son poco interesantes”, afirma). Sus análisis se centran en elementos como la estrategia narrativa, la dosificación de la información y el manejo de las descripciones (en el primer caso); o la interpretación de los elementos simbólicos, ya sean personajes, objetos o situaciones (en el segundo). Pero las reflexiones finales abordan los temas más importantes de estos relatos: la muerte y la crítica social, respectivamente.

A partir del cuento “Cera” de César Vallejo, RSS hace un rescate de la narrativa del poeta, un sector poco valorado de su obra. Y aunque señala los logros de este relato fantástico (en el que encuentra huellas del “William Wilson” de Egar A. Poe) no deja de reconocer que las sucesivas enmendaduras realizadas por Vallejo lo perjudicaron: “Corregido desde la óptica realista, Vallejo asesinó su mejor cuento”. Sobre “Trance de poder” de Martín Adán, relato que forma parte del libro inédito Aloysius Acker, afirma que es la obra “más honda y desgarradora de su prosa creativa” y que además anuncia una de las “fases” importantes de su poesía futura.

No podemos dejar de mencionar el nuevo aporte editorial de Silva-Santisteban: el segundo tomo de la ambiciosa Antología General de la traducción en el Perú (Universidad Ricardo Palma, 2009). Se trata de un volumen de más de 700 páginas que recopila poemas traducidos por peruanos entre los siglos XVI y XIX. Desde textos bíblicos y clásicos greco-latinos hasta fragmentos de La Divina Comedia, incluyendo obras de Shakespeare, Víctor Hugo y muchos otros; todos ellos trasladados al español por autores como el Inca Garcilaso de la Vega, Felipe Pardo y Aliaga, Mariano Melgar o Ricardo Palma.
(Artículo publicado previamente en La República)

espuma!

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gallardo
Carlos Gallardo. espuma! (Estruendo mudo, 2009)

El escritor Carlos Gallardo (Lima, 1983) hizo su debut literario con Parque de las Leyendas (2004), un muy buen libro de cuentos fantásticos, en la línea cultista y metaliteraria de la narrativa de Jorge Luis Borges. Radicado desde hace años en Suiza, Gallardo deja completamente de lado lo fantástico en su segundo libro, la novela espuma! , un retrato hiper realista de su propia generación, elaborado a partir de la historia de un grupo de estudiantes del colegio Claretiano y escrito en el peculiar lenguaje de los adolescentes limeños de fines del siglo pasado.

El protagonista de este relato es Carlos Mantilla, un joven aspirante a escritor (“desmañado alter ego del autor”, según la presentación del libro); y alrededor de él están sus compañeros de promoción: Javier, Eduardo, Marx, entre otros. Todos ellos narran sus primeras incursiones en el mundo adulto, la tensión de los exámenes de ingreso a la universidad y el descubrimiento del amor y del sexo. Precisamente, los episodios más interesantes son los correspondientes a esas relaciones de parejas, todas con problemas que van desde las diferencias sociales hasta los embarazos inesperados.

Pero ésas son acaso las únicas “historias” en esta extensa novela. Como en sus cuentos, Gallardo aquí también se muestra menos interesado en las tramas que en la creación de ambientes y atmósferas. Por eso su constante apelación a referentes de época: nombre películas, letras de canciones, eslóganes publicitarios, lugares de moda, etc. A eso se suma el humor, la ironía, los juegos de palabras y un discurso que no abandona nunca la oralidad: “salíamos sin rumbo por lugares que nos recordaran una película de Stallone, una canción abrupta de Héctor Lavoe… Captamos de incógnito al viejo de Lovera con su look de Jimmy Santi puneño: la papada bailándole chin chin…”.

Los excesos de esa peculiar retórica (de alguna manera vinculada con las novelas de César Gutiérrez y Leonardo Aguirre) y la propia estrategia narrativa en la que “todo es centro… donde todo emite” (según el epígrafe, una cita de Sloterdijk) convierten a espuma! en una novela algo desarticulada y tediosa para el lector; y que al no tener un eje (una historia principal) parece, al menos en la primera mitad, dar vueltas interminables alrededor de sucesos triviales. A eso contribuye el propio tema de la novela: el retrato de una generación que aún no ha enfrentado sus mayores retos y que todavía se encuentra en proceso de formación.
(Artículo publicado en La República)


Enlaces relacionados:
Carlos Gallardo tiene un blog dedicado a espuma!
Sobre la novela: José Miguel Herbozo, Nota de presentación.