Mostrando entradas con la etiqueta Novela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Novela. Mostrar todas las entradas

Memorias de un pícaro llamado Misterio

No hay comentarios:

El realismo extremo sigue siendo la tendencia dominante dentro de la narrativa peruana, desde las tan promocionadas novelas de autoficción (mezcla de autobiografía y ficción literaria) hasta aquellas basadas en sucesos históricos reales, como los relacionados con la violencia política de las décadas pasadas. Y en medio de todo ello está el viejo realismo urbano, aquel que fundaron los escritores de la generación del cincuenta (Ribeyro, Zavaleta, Congrains, etc.) y que, con ligeras variantes generacionales, se mantiene vigente, como lo demuestran la recién publicada novela Memorias de un pícaro llamado Misterio de Gonzalo Mariátegui.

Pequeña novela con cenizas

No hay comentarios:

Entre la ficción, el ensayo y el testimonio


El escritor José Carlos Yrigoyen (Lima, 1976) se hizo conocido como poeta hacia finales del siglo pasado. A su primer poemario —El libro de las moscas (1997)— le siguió El libro de las señales (1999), “el poema más ambicioso de la generación del noventa, de una calidad pareja en el millar de versos que lo componen”, según afirmó el crítico Ricardo González Vigil en su libro Poesía peruana. Siglo XX (1999). Sin embargo, después de un par de poemarios más, Yrigoyen pareció abandonar la poesía para dedicarse a la labor editorial y la crítica literaria. Recientemente ha debutado en narrativa con el libro Pequeña novela con cenizas (Planeta, 2015), un interesante relato en el que se mezcla la autobiografía con un ensayo sobre la obra del escritor y cineasta italiano Pier Paolo Pasolini.

Nuevos juguetes de la Guerra Fría

No hay comentarios:

Desde hace algunos años se viene hablando del boom de “La nueva crónica latinoamericana”. No solo por la existencia en nuestro continente de una serie de buenas revistas (como la peruana Etiqueta Negra), sino también por la de un grupo de escritores de varias generaciones —como Juan Villoro (México, 1956), Martín Caparrós (Argentina, 1957) y Leila Guerrero (Argentina, 1967)— que están revitalizando este viejo género narrativo. Uno de los más jóvenes de estos autores es el peruano Juan Manuel Robles (Lima, 1978), quien después de cursar una Maestría en Escritura Creativa en la Universidad de Nueva York ha escrito y publicado una muy buena primera novela: Nuevos juguetes de la Guerra Fría (Seix Barral, 2015).

Hombre buenos

No hay comentarios:

Pérez-Reverte de capa y espada


Periodista con más de veinte años (1973-1994) de experiencia como corresponsal de guerra, Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) inició en los años noventa una exitosa carrera como escritor, centrada en las novelas históricas y de aventuras —como El Capitán Alatriste (1996) y Cabo Trafalgar (2004)—, que lo ha convertido en uno de los mayores autores de best sellers y también en Miembro de Número de la Real Academia de la Lengua. Luego de su reciente incursión en el thriller contemporáneo con El francotirador paciente (2013), Pérez-Reverte vuelve a lo suyo, la novela histórica, con Hombres buenos (Alfaguara, 2015), un relato ambientado en España y Francia de fines del siglo XVIII.

Número cero

No hay comentarios:

Umberto Eco (Piamonte, 1932) es uno de los más destacados intelectuales italianos de la segunda mitad del siglo XX. Se inició con una serie de libros de ensayos sobre filosofía, estética o semiótica, desarrollados con mucha lucidez y de cara a los más actuales aportes en cada tema. Pero su fama trascendió los círculos intelectuales a partir de su incursión en la literatura con El nombre de la rosa (1980) una excelente novela ambientada en la Edad Media y considerada entre lo mejor de la literatura mundial de los años ochenta. A esa novela siguieron otras cinco igual de ambiciosas, desde El péndulo de Foucault (1988) hasta El cementerio de Praga (2010), a las que ahora se suma Número cero (2015), la historia de un proyecto periodístico en la Italia de hace veinte años.

Jahuay

No hay comentarios:

Clavado en un bar


Largo es el camino recorrido por Carlos Modonese (Lima, 1975) para encontrarse con su verdadera vocación, la de escritor. Estudió Economía en la Universidad Católica, y tras diez años de trabajar en una empresa internacional se animó a hacer un Máster de Creación Literaria en Madrid. Hace unas semanas Modonese presentó su primera novela, Jahuay (Casa de Cartón, 2015), una historia ambientada en el balneario de Jahuay (cerca de Chincha), en un bar con ese mismo nombre.

Tres de los protagonistas trabajan en ese bar: Obdulio (Atoq), el barman, es un joven migrante ayacuchano; la paisa, una vital y alegre mesera colombiana; y Koldo, un guitarrista español que en el Perú malvive como músico callejero, hasta que es contratado para tocar en ese bar. Todos ellos son personas desarraigadas y errantes, con complejas historias que vamos conociendo por fragmentos a lo largo de la novela. El cuarto protagonista es Agustín, hijo de la dueña del bar, un sacerdote con un oscuro pasado, que conocemos a través de las páginas de su diario insertadas en el relato.

Modonese quiere hacer una novela “moderna”, con acciones rápidas, descripciones breves y mucho “fondo musical”, incluyendo citas de versos de canciones de todo tipo. Hasta la psicología de los protagonistas se construye no tanto con sus ideas o emociones, como a partir del tipo de música que prefieren: reggae en el caso de Koldo, rock metálico (¿?) en el de Obdulio. Son opciones originales, pero que no parecen literariamente las más acertadas. En todo caso, en Jahuay estas deficiencias se compensan con el dinamismo de la trama, y el acertado uso de personajes secundarios “complementarios”; como Yin, la mascota de Koldo.


El impostor

No hay comentarios:

¿Héroe o impostor?


El escritor Javier Cercas (Ibahernando, 1962) es considerado uno de los más importantes narradores españoles de la actualidad; especialmente por su cuarta novela, Soldados de Salamina (2001), un relato que mezclaba testimonios históricos y ficción en torno a la Guerra Civil Española. Cercas ha continuado explorando los límites entre historia y literatura en novelas como El impostor (Random House, 2015), su más reciente entrega, una biografía del sindicalista español Enric Marco (1921), famoso por haberse hecho pasar por sobreviviente de un campo de concentración nazi.

Hay dos líneas narrativas paralelas en esta novela. Por un lado, la reconstrucción “lineal” de la compleja y exagerada vida de Marco, desde su nacimiento en un manicomio, su adolescencia como soldado republicano en la GCE, su oscuro paso por la Alemania de Hitler, y su posterior labor como dirigente sindicalista. Se alternan con este relato todos los entretelones de la investigación de Cercas sobre el personaje; incluyendo sus reflexiones sobre temas vinculados, como el poder de las mentiras en la literatura y el problema de la “memoria histórica” en países que han pasado por conflictos internos.

Cercas logra una biografía imparcial de Marco (a pesar del rechazo personal que este le genera), desplegando diversas hipótesis para los pasajes más controversiales. Acaso en la línea “reflexiva” el material le queda un poco corto para el contrapunto propuesto (como le pasó a Mario Vargas Llosa en El paraíso en la otra esquina), y por eso encontramos muchas repeticiones y algunas generalizaciones evidentemente excesivas. No obstante, El impostor es una buena novela, un libro inteligente y de suma actualidad.


Así empieza lo malo

No hay comentarios:

Hijo de un reconocido filósofo, el escritor Javier Marías (Madrid, 1951) es, sin lugar a dudas, el novelista español más importante de la actualidad. Autor de una docena de muy buenas novelas —desde Los dominios del lobo (1971) hasta Los enamoramientos (2011)—, su obra ha sido traducida a más de cuarenta idiomas y obtenido los más importantes premios literarios. Su más reciente libro es Así empieza lo malo (Alfaguara, 2014), un extenso relato que remite al Madrid de inicios de los años ochenta, la época de la “transición española”, el paso de la dictadura franquista a la democracia. Una novela que ha sido elegida por los lectores del prestigioso diario El País, como “el libro del año 2014”, entre todos los publicados en el mundo y en todos los idiomas.

El protagonista y narrador de la novela es Juan de Vere, quien recuerda la época en que trabajó para la pareja conformada por el exitoso (pero ya en decadencia) cineasta Eduardo Muriel y su esposa Beatriz Noguera. Desde el interior de su casa, Juan es testigo de la desdichada vida de la pareja, llena de rencores y secretos. Muriel le encarga a De Vere que averigüe todo sobre la vida de un amigo cercano suyo, el doctor Jorge Van Vechten. En el curso de esta investigación, Juan descubrirá algunos episodios oscuros y vergonzosos no solo Van Vechten, sino también de muchos personajes importantes de una España que tuvo que hacerse “de la vista gorda” con muchos de los excesos y abusos cometidos por los franquistas. El propio título de la novela hace alusión a este contexto, pues remite a un par de versos de Shakespeare: “Así empieza lo malo / y lo peor queda atrás” (Hamlet).

Javier Marías ha dicho sobre esta novela: “Es un libro sobre el deseo, como uno de los motores más fuertes en la vida de las personas, que a veces lleva a pasar por encima de cualquier lealtad, consideración y respeto… Otro de los temas es la impunidad y la arbitrariedad del perdón”. Sobre el deseo y la lealtad, la impunidad y el perdón elabora una narración llena de sorpresas y en la que los pecados sociales e históricos se ven reflejados en las vidas personales de los protagonistas. De Vere se entera y se escandaliza ante los secretos de sus amigos, una o dos generaciones mayores que él; pero finalmente termina participando en sus componendas, y manteniéndolo también en secreto.

A esta lograda estructura Javier Marías le suma una interesante galería de personajes, desde algunos casi alegóricos (como Muriel, cineasta y tuerto, condenado a ver siempre solo una parte de las cosas) hasta personas reales, como el académico Francisco Rico. Y también una prosa sumamente elaborada, racional y reflexiva —la marca de estilo más reconocible del autor—, que hace que la novela, a pesar de no narrar muchas acciones, tenga más de quinientas páginas. A pesar de ello, y de un inicio un poco lento, Así empieza lo malo se lee casi de un tirón, por el interés de su trama y su alta calidad literaria.

Criba

No hay comentarios:

Novela total ayacuchana


El escritor Julián Pérez (Ayacucho, 1954) destaca entre los narradores peruanos que exploran el tema de la violencia política de las décadas pasadas. A su condición de testigo directo de esos sucesos (vivió su juventud en Ayacucho) añade una completa formación académica (es doctor en Literatura por la Universidad de San Marcos) y su reconocido talento literario. Su novela Retablo (2004) es considerada la más lograda sobre esta temática. A ella se suma ahora Criba (Copé, 2014), libro ganador de la más reciente Bienal de Novela Premio Copé.

Son tres relatos, paralelos y alternados, los que integran esta novela. El primero es una conversación “de cantina”, entre un grupo de ayacuchanos amigos de barrio, quienes se reencuentran después de muchos años. El segundo es el monólogo de Evangelina Delgadillo, una intelectual de izquierda que regresa a su Ayacucho natal después de una serie de trágicos sucesos. El tercero, y más importante, es el relato de la formación de Manuel Bajalqui (protagonista y eje de la novela), enfocado en su infancia y especialmente en la relación con su abuelo Gerardo, un narrador oral en cuyos relatos se funden la historia y los mitos y leyendas de la región.

Así, apelando a recursos propios de la “novela total”, Pérez hace un amplio retrato de la sociedad ayacuchana, que abarca desde los tiempos premodernos de Gerardo (cuando en el comercio imperaba el trueque) hasta la actualidad. Aunque tiene muchos aspectos que comentar y discutir (desde la función de la “memoria” en ella hasta la idealizada visión de algunos “alzados en armas”) Criba resulta una buena novela y una lectura imprescindible para los interesados en el tema de la violencia.

La pasajera

No hay comentarios:

Heridas de guerra


El escritor Alonso Cueto (Lima, 1954) vuelve en La pasajera (Seix Barral, 2015) a las terribles consecuencias, en las vidas de muchos peruanos, de la violencia política de las décadas pasadas. Un tema central en su narrativa desde la novela La hora azul (2005), que recibió en España el Premio Herralde. En ambas narraciones la protagonista es una joven mujer, en este caso Delia –víctima de los abusos de los militares en un pequeño pueblo ayacuchano– quien huye a Lima donde, después de muchos años, vuelve a encontrarse con el responsable de su desgracia, el capitán Arturo Olea.

Cueto nos presenta (casi a la manera del costumbrismo) a ambos personajes inmersos en su rutinas de clase más bien pobre: él es un taxista informal, ella una modesta peluquera en el distrito de Chorrillos. El encuentro casual los hace revivir los episodios dolorosos de su pasado y mientras Arturo piensa que es una excelente oportunidad para redimirse y hacer algo bueno por Delia, ella solo piensa en alejarse lo más posible de él, aunque sea fuera de Lima. Un tercer personaje, Enrique, enamorado de Delia y sin ningún pasado oscuro detrás, representa la esperanza de felicidad para ella. 

En la narración los elementos de “color local” (descripciones, diálogos), priman sobre lo reflexivo y lo emotivo; una deficiencia que se hace más notoria por la brevedad de la novela, que se puede leer en un par de horas. A ello se suman algunos sucesos inverosímiles e innecesarios (ciertas reacciones de Arturo, la muerte de su esposa e hija, p.e.) y lo descuidado de la prosa. A pesar del interés y la importancia del tema principal, La pasajera no es, definitivamente, de lo mejor de la producción de Cueto.

El diluvio de Rosaura Albina

No hay comentarios:

Esperando el diluvio

Hace tres años, el escritor Luis Fernando Cueto (Chimbote, 1964) sorprendió a todos al ganar la Bienal Copé 2011 con Ese camino existe, una dramática novela elaborada a lo largo de 25 años, en la que se abordaba de manera directa la violencia política de las décadas pasadas. Cueto nos entrega ahora la novela El diluvio de Rosaura Albina (Santuario Editorial, 2014), un extenso y ameno relato, en clave real maravillosa, en el que la anciana fundadora de un legendario burdel chimbotano rememora su vida y las de muchas de las mujeres que trabajaron para ella.

El diluvio… es una narración compleja, con abundantes quiebres temporales y cambios de narradores, y en la que además se mezclan las historias más increíbles, los sucesos históricos reales (el autogolpe de Fujimori, por ejemplo) y el complejo imaginario chimbotano, compuesto de religiosidad popular, mitos andinos y leyendas urbanas de todo tipo. Esto emparenta a la novela con ficciones como Cien años de soledad de Gabriel García Márquez y, especialmente (por el humor y la ironía dominantes) con Canto de sirena, del peruano Gregorio Martínez.

El heterogéneo material es presentado a través de un discurso en el que prima la oralidad de los personajes narradores, pero que ha sido trabajado con sumo acierto, tanto en los aspectos rítmicos, léxicos y retóricos. Es uno de los mayores logros del autor, que se suma a la gran capacidad de fabular, propia de los buenos novelistas. A pesar de un cierto carácter epigonal (la ficción está demasiado a la “sombra” de los referentes mencionados) El diluvio de Rosaura Albina es una buena novela, y una confirmación del talento y la versatilidad literaria de Luis Fernando Cueto.


Lima de aquí a cien años

No hay comentarios:

Un futuro ya pasado

Hay varias narraciones que se disputan el título de “la primera novela peruana”, desde las los relatos “moralizantes” que publicó Pablo de Olavide en Europa, hacia finales del siglo XVIII, hasta los relatos “por entregas” que los diarios limeños publicaron desde mediados del siglo XIX. Una de estas últimas es Lima de aquí a cien años (1843), de Julián M. del Portillo (Lima, 1818-1862) que acaba de ser publicada como libro por primera vez, como parte de la Colección Bicentenario, en una edición prologada por Marcel Velázquez (Lima, 1969), uno de los mayores especialistas en literatura peruana del siglo XIX.

Como su título anuncia, Lima de aquí a… es un relato futurista en el que el protagonista ha sido “paralizado” en su “existencia terrestre” por cien años, y al despertar, en 1943, encuentra una Lima y un mundo muy diferentes. El texto está dividido en tres secciones y en dos de ellas prima la descripción, a la manera de los “cuadros de costumbres” de la época. Hay que recordar que entonces el escritor “de moda” en Lima eran Manuel A. Segura (Ña Catita es de 1845). Solo en la última sección se desarrolla una narración, una historia de amor.

Velásquez señala que esta novela “combina una perspectiva política, una visión futurista y elementos fantásticos” y que con ello cuestiona el “paradigma mimético-verosímil” que se suele atribuir a la narrativa peruana. El libro incluye además el relato “Cuzco de aquí a cien años”, de autor anónimo y escrito como respuesta a la novela de Del Portillo, una muestra de la repercusión que esta tuvo en su tiempo. Lima de aquí a cien años es un libro para especialistas en historia de la literatura y fanáticos de la ciencia ficción.

Una versión digital de la novela aquí.

Alabardas

No hay comentarios:

La novela póstuma de Saramago


El portugués José Saramago (1922-2010) fue uno de los escritores más admirados de su tiempo. Dedicado desde joven al periodismo, comenzó a publicar lo más importante de su obra pasados los cincuenta años de edad –las novelas Manual de pintura y caligrafía (1977) y Levantado del suelo (1980)–, y desde entonces no paró de escribir obras narrativas originales y de muy alta calidad, que le valieron el Premio Nobel de Literatura 1988. Incluso los últimos años de su vida, ya con una penosa enfermedad, fueron para él bastante productivos, pues publicó las novelas El viaje del elefante (2008) y Caín (2009), y dejó inconclusa una más, en la que estuvo trabajando hasta su último momento, la que acaba de ser publicada póstumamente con el título de Alabardas (Alfaguara, 2014).

En esta nueva novela, Saramago quería contar la historia de Artur Paz Semedo, trabajador de una importante fábrica de armas, y un fanático de las piezas de artillería, aunque nunca haya disparado un arma. A partir de una película sobre la Guerra Civil Española, Artur decide investigar en los documentos del archivo de la empresa acerca de la participación de esa fábrica en esa guerra y en otras de la década de 1930 (la de Bolivia y Paraguay, por ejemplo). La contraparte de Artur es su ex esposa Felicia, una mujer sumamente inteligente y pacifista, que abandonó el matrimonio precisamente por las tremendas diferencias de la pareja en lo que respecta a temas bélicos.

Como siempre en las novelas de Saramago, más importante que los personajes o la trama son las cuestionadoras ideas que se plantean. En este caso, es el conflicto moral que se le presenta a Artur, entre el cumplimiento de sus deberes como trabajador de esa fábrica y los terribles daños ocasionados por las armas, su comercialización y utilización política. Un conflicto que tiene un par de antecedentes históricos notables y que Saramago incluye en esta ficción: la historia de unos trabajadores de una fábrica de armas que fueron fusilados por sabotear la producción; y la de un obús que no explotó durante la Guerra Civil Española, y en cuyo interior se encontró un mensaje en idioma portugués que decía “Esta bomba no reventará”.

Como el relato está inconcluso (al parecer solo se desarrolla una cuarta parte de la novela) los editores han incluido en esta edición de Alabardas una serie de textos complementarios: las notas del propio Saramago acerca del desarrollo de la novela (aparentemente notas de un diario personal, que abarcan seis meses, y con la explicación de algunas de las elecciones del autor, como la del título); el poético artículo “Yo también conocía a Artur Paz Semedo”, del escritor italiano Roberto Saviano; un interesante ensayo del español Fernando Gómez Aguilera sobre esta novela y la narrativa de Saramago en general; y las ilustraciones hechas específicamente para este relato por el alemán Günter Grass, Premio Nobel de Literatura 2009. En suma, un libro que apreciarán especialmente los admiradores y seguidores de la obra de José Saramago.

La palabra insoportable

No hay comentarios:

Una amixer en Larcomar


Periodista y licenciado en Literatura, Giovanni Anticona (Lima, 1984) es autor de una interesante trilogía de novelas que exploran la vida de los jóvenes en cada uno de los “conos” limeños: Lima Norte (2009), Lima Sur (2011) y Lima Este (2012). Concluido ese ciclo, Anticona inicia otro con su novela La palabra insoportable (Altazor, 2014), más centrada en el personaje protagónico (la adolescente Shirley) y sus problemas personales; aunque sin dejar de lado los largos y detallados recorridos por la ciudad, característicos de su narrativa.

Shirley es una joven comeña típica, una “amixer”, que acaba de terminar el colegio y ya sale con sus amigas a recorrer las discotecas de su barrio, en las que tiene las peores experiencias. Repentinamente su padre, un próspero emprendedor, decide mudar a toda la familia a Surco y matricular a Shirley en una buena universidad particular. El cambio resulta verdaderamente traumático para ella, pues en su nuevo entorno comienza a sentirse discriminada por su raza y su pasado. Incluso sus amigos se refieren a ella usando “la palabra insoportable”: chola.

Así, los temas de la novela son el racismo y clasismo imperantes en Lima, y cómo afectan la vida de una adolescente hija de migrantes. Pero en muchas páginas Anticona parece olvidarlo para privilegiar los contrastes entre los dos mundos tan opuestos en los que se desenvuelve la vida de Shirley: entre las discotecas de Los Olivos y las de Larcomar, entre las tiendas de ropa de Gamarra y las de Royal Plaza. Solo algunos pocos detalles de las vidas de la abuela y el padre de Shirley ayudan a desarrollar el tema central, que siempre se presenta de una manera panorámica y superficial.

Kymper

2 comentarios:

Entre dos fuegos


Desde que encabezó el Grupo Narración (1966-1976), y especialmente desde la publicación de su monumental novela La violencia del tiempo (1991), el escritor Miguel Gutiérrez (Piura, 1940) es considerado como uno de los mayores narradores peruanos en actividad. Su más reciente novela es Kymper (Alfaguara, 2014) y cuenta la azarosa vida de un intelectual marxista que, a inicios de los años noventa, es condenado a muerte tanto por Sendero Luminoso como por el comando Rodrigo Franco.

Con esta historia, Gutiérrez pudo haber escrito un relato policial en la línea de su anterior novela Una pasión latina (2011); pero ha preferido continuar con las reflexiones acerca del activismo partidario y la violencia política en nuestro país, que inició en la ambiciosa Confesiones de Tamara Fiol (2009), libro que abarcó casi un siglo de historia. Esta nueva novela se centra más en la propia generación del autor: marxistas que en su juventud tuvieron que deslindar con el Apra y, en su madurez, con el paso a la “acción” de sus antiguos camaradas.

Así, la novela se convierte en un testimonio de los complejos debates y polémicas al interior de la izquierda durante la segunda mitad del siglo XX y aparecen, con nombres apenas cambiados, importantes personalidades del ambiente político e intelectual. Literariamente el mayor logro de Gutiérrez es haber graficado, a través del temor y la desconfianza en que vive el protagonista, la experiencia de todos los peruanos de entonces. Y aunque como en toda narración extensa (más de 600 páginas) hay algunos capítulos débiles (los relacionados con la adolescente Maya), Kymper resulta una buena novela, de lo mejor de la literatura peruana del 2014.


Bajo la sombra

No hay comentarios:

Con más de diez años ejerciendo la crítica literaria, Jack Martínez (La Oroya, 1983) es parte de la generación de críticos que se inició publicando en Internet, en su caso en la revista virtual El Hablador, de la que era uno de los responsables. Tras hacer un doctorado en Northwestern University (Illinois), Martínez ha regresado al Perú para presentar su primera novela Bajo la sombra (Animal de Invierno, 2014); la historia de Joaquín, un limeño que sobrevive dedicándose a los más extraños oficios.

Resulta inevitable adscribir este relato a la vieja tradición picaresca: las peripecias de un joven que, en su camino a la adultez va pasando de un “maestro” a otro, aprendiendo sus artes. Joaquín comienza como ayudante de un taxista que solo recoge a pasajeros ebrios, para robarles; después, de un “grafitero”, quien lo inicia en el arte de la pintura de ataúdes. Por último, entra al círculo de un delincuente mayor, el peligroso Waldo. Y en cada una de estas etapas, Joaquín está acompañado por una mujer diferente: su madre, Carola y Rocío (la hermana de Waldo).

Tras este peregrinaje está la búsqueda del padre, un intelectual que murió poco antes del nacimiento de Joaquín, dejando como herencia unas cuantas páginas de un diario (incluidas en la novela). Así, como ha señalado la crítica, los maestros de Joaquín en realidad serían alegorías de los diferentes “tipos” de intelectuales que hay en nuestro medio. Pero la brevedad de Bajo la sombra (menos de cien páginas) no permite desarrollar esta interesante propuesta –que queda apenas esbozada–, por lo que Martínez solo llega a mostrarnos a su personaje saltando de un entorno a otro, sin llegar finalmente a ninguna parte.

Dora Bruder

No hay comentarios:


La Academia Sueca le otorgó el Premio Nobel de Literatura 2014 al escritor francés Patrick Modiano (Boulogne, 1945) por “el arte de la memoria con el que ha evocado los destinos humanos más inaprensibles y descubierto el mundo de la ocupación nazi de Francia”. Una afirmación que remite casi puntualmente a la novela Dora Bruder (1997), que muchos consideran como su obra maestra, en la que Modiano trata de reconstruir, a partir de un pequeño aviso real de un diario de 1941 (solicitando información acerca de la adolescente Dora Bruder, aparentemente fugada de su hogar), la trágica vida de una joven francesa de ascendencia judía.

Lo que más llama la atención a Modiano de ese aviso es que la casa de la familia Bruder estaba precisamente en la calle parisina en la que él pasó su infancia, pocos años después. Por eso comienza la reconstrucción con la descripción de ambientes, calles y edificios en los que seguramente transcurrió la vida de Dora, hija de emigrantes y de condición muy humilde. Así, va creando el retrato del París de medio siglo antes. Y de lo físico, Modiano pasa a los estados de ánimo y al imaginario de los parisinos durante la ocupación, para graficar la opresión, la angustia y hasta el terror que se vivió en la ciudad durante la ocupación alemana.

En su reconstrucción de la época, el narrador revista a algunos libros y autores de moda en aquellos años, y hasta vuelve a ver una película cómica que disfrutó especialmente en su niñez. Pero ahora la encuentra demasiado oscura y opresiva: “Comprendí repentinamente que esa película estaba impregnada por las miradas de los espectadores del tiempo de la ocupación: espectadores de todas clases, muchos de los cuales no habían sobrevivido a la guerra”.

Finalmente llegamos a conocer el destino final de Dora: fugada de su casa, fue capturada por la policía y, debido a su origen judío, conducida a una cárcel parisina y de ahí al campo de concentración de Auschwitz, donde aparentemente tuvo un trágico final. Lo que Modiano hace con especial maestría en esta novela es hacernos tomar verdadera conciencia no solo de los horrores de la guerra, sino la indiferencia con la que buena parte de los parisinos presenciaron los excesos de los invasores, e incluso algunos hasta colaboraron con ellos. Como afirma Adolfo García Ortega, Dora Bruder “es Modiano en la cumbre de su narrativa”.

El enigma del convento

No hay comentarios:


Tras desempeñarse como periodista en Lima, el escritor Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, 1964) viajó a España a inicios de los noventa. Ahí comenzó a desarrollar una obra narrativa que lo ha convertido en el mejor novelista peruano de su generación. A su reconocida trilogía política –Los años inútiles (2002), El año que rompí contigo (2003, Finalista del Premio Rómulo Gallegos) y Un millón de soles (2007)– ha seguido sumando libros que demuestran su calidad y versatilidad literaria, como El enigma del convento (Alfaguara, 2014) una novela histórica ambientada en el Perú y España de inicios del siglo XIX.

Son básicamente dos historia las que Benavides cuenta de manera alternada y paralela: una desarrollada en el convento de Santa Catalina, en Arequipa, y que tiene como protagonista a la joven Ana Moscoso, pero más que nada a las historias que sobre el convento y sus habitantes le cuentan las monjas; la otra es la del peruano José Manuel Goyeneche, quien tras haber enfrentado en Lima diversos intentos independentistas (como ministro plenipotenciario de España) se suma a la corte madrileña del rey Fernando VII y participa en las oscuras intrigas palaciegas por el poder.

En ambas líneas narrativas las tramas se complican, una por la abundancia de personajes y la otra por la naturaleza y alcances de las conspiraciones, que incluyen hasta un villano cuya identidad se va descubriendo poco a poco. Finalmente, los dos relatos convergen en el convento arequipeño, donde están guardados documentos importantes para las pretensiones políticas de Goyeneche. El enigma del convento es una muy buena novela, que logra mantener cautivos a los lectores a lo largo de sus casi 500 páginas.

Se pueden leer las primeras páginas de la novela en Prisa Ediciones.

La casa muerta

No hay comentarios:

La abogada Alina Gadea (Lima, 1966) irrumpió en el mundo literario como una de las ganadoras de la Bienal de Cuento Copé 2007, con el cuento “La casa muerta”; un relato casi autobiográfico, pues cuenta la historia de la casa miraflorina donde la autora pasó su infancia. Gadea ha publicado después dos novelas –Otra vida para Doris Kaplan (2010) y Obsesión (2012)–, y ahora vuelve a la vieja casa familiar en la novela La casa muerta (Altazor, 2014) que desarrolla y amplía la temática de su cuento premiado.

Son tres las historias que aquí se narran, dos de ellas protagonizadas por Mariela Ramos, una joven arquitecta empeñada en recuperar edificaciones antiguas, hoy deterioradas y en peligro de demolición. En la primera, se trata de una casa barranquina, en la que Mariela conoce a un bohemio artista plástico. La segunda es la del cuento original: una casa miraflorina habitada por su anciana propietaria, Isabel Estenós, una olvidada actriz que trata de llevar con dignidad su pobreza y soledad. La tercera es la más breve y reproduce algunas páginas del diario Doris, la única hija de Isabel, muerta en un atentado terrorista.

Gadea crea las atmósferas apropiadas, oscuras y llenas de misterios, para estas historias, en las que Mariela parece estar en la búsqueda del pasado limeño. Pero su oposición pasado (tradición) – presente (modernidad) resulta demasiado estereotipada: por un lado artistas bohemios, refinados y creativos; por el otro, comerciantes, migrantes irrespetuosos y hasta senderistas. Finalmente La casa muerta no llega a ser una verdadera novela, sino apenas la reunión de dos buenos cuentos largos (la primera y segunda historias) con una temática muy similar.


Isabel de los mares

No hay comentarios:

La nueva novela histórica latinoamericana suele enfocarse en los siglos XVI y XVII: la conquista, las primeras generaciones de mestizos y la forja de la identidad de los países del continente. Así lo ha hecho también el abogado y diplomático peruano Ernesto Pinto-Bazurco (1946) en Isabel de los mares. Primera embajadora de América (Titanium, 2014), una amplia y ambiciosa novela centrada en la vida de la navegante y descubridora Isabel Barreto (1561-1612), la primera y única mujer que ha alcanzado el título de almirante de la Armada Española.

Poco se sabe sobre el origen de Isabel, ni siquiera dónde nació; pero sí que pasó su infancia en el naciente Perú (aquí se asume que es peruana y mestiza) y que se casó, en Lima, con el navegante español Álvaro de Mendaña. La pareja organizó una expedición para recorrer el océano Pacífico, que partió del Callao (1595) y que después de descubrir numerosas islas, llega hasta las Filipinas. Ante la repentina muerte de Álvaro, Isabel asume el mando de la expedición y, luego de mil peripecias regresa a América: primero a México y después al Perú.

A pesar de un cierto esquematismo en los personajes y el excesivo dramatismo de algunos pasajes, Pinto-Bazurco sale bien librado del gran reto literario de esta novela histórica de casi 400 páginas, alternando la aventura con las cuestionadoras reflexiones de Isabel, quien siempre trata de demostrar que los Incas viajaron por mar hasta China. Hay incluso algunos capítulos de Isabel de los mares sumamente logrados, como los de la estadía en la “Isla de las mujeres”; o la muerte de la protagonista, exiliada en su casa de Huancavelica, obsesionada con la blancura y la transparencia.