tag:blogger.com,1999:blog-7556765.post2258563057752585303..comments2007-09-10T11:05:53.635-05:00Comments on Libros: AzulJavier Ágredahttp://www.blogger.com/profile/01851156812378926104noreply@blogger.comBlogger2125tag:blogger.com,1999:blog-7556765.post-7549858374573858052007-09-10T09:17:00.000-05:002007-09-10T09:17:00.000-05:002007-09-10T09:17:00.000-05:00Amelie es de hace unos cinco años ¿no? Qué bueno q...Amelie es de hace unos cinco años ¿no? Qué bueno que la escribió antes. <BR/>Siempre he pensado que el autor no debe creer lo mismo que los personajes, para mi eso les quita realismo, nos hace pensar que el autor cree que sus personajes son perfectos, no porque no sean paranoicos o nerviosos, sino porque son como héroes de una "ideología" propia del autor, que es una de las razones por las que no pude terminar Camino a Jimena, allí cada retazo de lo que le pasa al protagonista es una muestra de su calidad heroica; en Amelie, en cambio, nos enternece que ella se muera de miedo de lo que va a pasar (y de lo que podría no pasar) ¿Se nota eso aquí? Sería una pena, porque el fragmento está bueno.LuchinGhttp://www.blogger.com/profile/08986743431151710906noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-7556765.post-62690921259860388142007-09-09T23:51:00.000-05:002007-09-09T23:51:00.000-05:002007-09-09T23:51:00.000-05:00Copio uno de los textos de la segunda parte de la ...Copio uno de los textos de la segunda parte de la novela.<BR/><BR/>13<BR/><BR/>Jean. J-e-a-n. me cuentas que en tu familia todos tienen nombres en lenguas extranjeras. Tus padres, por casualidad, y tu hermano y tú, por la necesidad de tu madre de sentirse parte del mundo. A mí me tocó el francés, dices ostentoso. Luego me aclaras que a tu hermano le tocó un nombre ruso que nunca te ha gustado. Me cuentas que cuando eras chiquito, te gustaba reunir galletas de animalitos y creer que era un zoológico. Que te fascinaba la sensación de poder tenerlas en tu bolsillo, esconderlas en tus manos y meterlas una a una en el tazón de chocolate. Que era magia verlas perder su dureza y después tocarlas con la cucharilla, para ver separarse las cabezas de los cuerpos, después las patas delanteras y convertirlas luego en una masa amorfa, amorfa pero rica. Y más tarde dormir, para despertarte cada cierto tiempo y sonreír de satisfacción porque ahora tenías al zoológico dentro, los animales peleando, los animales durmiendo, el león, el elefante, la jirafa, los animales más lindos dentro de tu cuerpo, sin poder volver a salir, pero oyendo sus sonidos en tus pequeños eructos, oyendo de pronto un rugido misterioso en tu panza, y tú, sonriente, el dueño del circo, solo en tu habitación, mirando los estantes llenos de payasos, de pequeños trenes, el techo pintado de azul con estrellas doradas, y tu cama la nave espacial que salía a mostrarte mundos nuevos en tus sueños, y después te traía en la mañana, silenciosa, para que al entrar tu madre no se asustara, y te dijera mi rey, dándote besos y besos. Entonces te hacías el que recién se despertaba, y bajabas a tomar el desayuno calladito, mirándolos a todos como tontos, porque tú tenías un secreto mejor que el lapicero brillante de tu padre, mejor que los crayones de todos los colores de tu hermano.Javier Ágredahttp://www.blogger.com/profile/01851156812378926104noreply@blogger.com