Diálogo conmigo y mis otros


Hace algunos meses meses comentamos la obra narrativa de Isaac Goldemberg (Chepén 1945), escritor peruano radicado en Nueva York desde hace medio siglo. Fue a propósito de la reedición de la novela Tiempo al tiempo (1982), uno de los seis libros de narrativa que ha publicado y que de alguna manera es la continuación de La vida a plazos de Jacobo Lerner (1978), su obra más conocida. Goldemberg ha incursionado también en otros géneros literarios, como el teatro y la poesía, y precisamente acaba de publicar un nuevo poemario (el décimo), Diálogos conmigo y mis otros (Cardboard House, 2016), en una edición bilingüe (inglés y castellano) que nos llega desde Nueva York.

Son treinta los poemas reunidos en este libro y todos se desarrollan a partir de uno o varios epígrafes de escritores prestigiosos. Son textos con los que los versos de Goldemberg establecen un peculiar diálogo, basado en la ironía y el sentido del humor característicos del autor. Así lo anuncia desde el primer texto, luego de un par de citas de Theodor Adorno y Luis Hernández: “Estos poemas son el diálogo / que ellos sostienen con los epígrafes / y estos epígrafes son el diálogo / que ellos sostienen con los poemas. / Pero sin saberlo”. Y aunque a veces la relación de la citas y el poema es bastante directa (“Botellas”, “Rostros”, “Diáspora”) en otros, los textos más logrados, resulta más bien un pretexto para desarrollar temas afines (“Mesa”, “Oración fúnebre”, “Lección de poesía”).

Son esos “temas” los que definen la poesía de Goldemberg, como ya lo ha señalado la crítica, desde la identidad (dado que el autor es un peruano-judío que vive en el exilio) y la interpretación del “mundo contemporáneo, con alusiones políticas, sociales, filosóficas y éticas… en las que prevalecen las imágenes de soledad, futilidad y muerte” (Myrna Goldman), hasta “la reflexión sobre la condición humana, que es uno de los núcleos de sentido de su obra” (Luis Benítez). Y todo ello con una poética en la que priman la narratividad, el realismo, y los elementos autobiográficos: “El espacio se expande, el tiempo salta de una cosa a otra, / del desierto de Chepén al desierto de la Judea bíblica” (“Oración Fúnebre”). Así se explica el título del libro, pues los versos nacen del diálogo entre la historia personal del autor y los autores citados (Belli, Paz, Brecht, Kafka, Eielson, Auster y muchos otros).

En esta edición bilingüe de Diálogos conmigo y con mis otros, los textos de Goldemberg han sido traducidos al inglés por Jonathan Titler, profesor de Estudios Hispánicos en la Universidad de Rutgers. En el prólogo del libro, prestigiosos escritores peruanos y norteamericanos comentan estos irónicos poemas “especialmente fuertes en la evocación de las atmósferas, pero cuyo objetivo principal es filosófico… existencial” (Beth Miller).