Domus


Mientras realizaba estudios de Filosofía en la Universidad de San Marcos, Moisés Azaña Ortega se hizo conocido como poeta al ganar dos importantes concursos: Premio de Poesía en los Juegos Florales 2013 y el Premio Nacional de Poesía Javier Heraud (2014). Y aunque ha publicado textos en diversas revistas, su verdadero debut literario es el poemario Domus (Agalma, 2015), un libro centrado en la “casa” (la palabra latina “domus” designaba a las viviendas de familias acomodadas) como núcleo familiar, y en el que Azaña despliega una poesía reflexiva que apela, para subvertirlo, al imaginario que la tradición literaria ha desarrollado sobre este tópico.

Domus está dividido en siete “escenas” que nos remiten a las etapas de la evolución de una casa. La primera escena, por ejemplo, trata sobre los materiales de la casa: “las hay de estera / de madera / de barro/ de amnesia”. Poco a poco los versos pasan al tema de la soledad (el título de esta primera escena es “Inventario de las soledades”). Algo similar sucede con otras escenas, cada una compuesta por dos poemas y con títulos como “Galería del dios cansado” y “Descanso eterno”. “Domus nos devuelve las imágenes más entrañables del núcleo familiar, las batallas y utopías que pueblan una casa común que sobrevive al desamor y el olvido”, nos explica el poeta Hildebrando Pérez en la nota de presentación del poemario. Nosotros agregaríamos que esas imágenes “de hogar” son también un pretexto para revisar algunos de los grandes temas de la poesía.