El maestro

Maestros de la sobrevivencia


Coincidiendo con las celebraciones por el día del maestro y la Feria del Libro, el Instituto de Pedagogía Popular acaba de publicar el libro El maestro. Vida cotidiana dentro y fuera de la escuela y el “otro trabajo” como estrategia de sobrevivencia (2016), de Félix Anchi Aguado, licenciado en Educación por la UNE y magíster en Antropología por la PUCP. Se trata de un original trabajo que indaga sobre las actividades cotidianas de los maestros de escuelas públicas de las zonas urbano-marginales del distrito limeño de San Juan de Lurigancho. La principal interrogante que plantea esta investigación es ¿qué hacen los maestros fuera de la escuela y qué influencias tienen estas actividades en su trabajo diario?

Para responder a esa pregunta Félix Anchi toma como base a diez profesores de una escuela del mencionado distrito, a la que denomina “Escuela Ychma” (Ychma es el nombre de un dios venerado en Pachacamac). Y no solo les hace amplias y rigurosas entrevistas a cada uno de ellos, sino que en su doble condición de maestro y antropólogo confraterniza y llega a compartir muchas experiencias con ellos. Por eso en los testimonios se hace evidente la empatía con el interlocutor, lo que lleva a los maestros a hablar con total honestidad sobre sus problemas económicos, laborales y domésticos. Y el primer rasgo en común de casi todos los entrevistados es que, ante la exigua remuneración que reciben por su trabajo, han tenido que buscar trabajos “complementarios” en actividades completamente ajenas a su profesión.

Gran parte de este trabajo está dedicado a analizar las consecuencias de ese “otro trabajo” en el rendimiento profesional de los maestros: cansancio, falta de tiempo para la labor docente fuera del aula y para confraternizar con los colegas, y —lo más problemático— las dificultades para hacer las capacitaciones y aprobar los exámenes que impone el Ministerio de Educación. Pero las entrevistas de Anchi no se limitan a estos temas, sino que incluyen preguntas como ¿qué recuerdos gratos y tristes guarda de su infancia?, ¿qué lo motivó a ser maestro?, ¿encuentra sentido en ser maestro hoy?, ¿qué cambios haría usted en su escuela?, entre muchas otras que los entrevistados responden con amplitud y detalle. Se logra así un amplio y fidedigno retrato de los maestros de las zonas urbanas más pobres de la capital. En suma, una valiosa propuesta de investigación hacia una Antropología Educativa, y que debería tomarse en cuenta en el diseño de las futuras políticas educativas.

La antropóloga Patricia Ames Ramello afirma, en la presentación de El maestro, que con este trabajo Anchi “devuelve la humanidad a ese rostro borroso y difícil de precisar de lo que llamamos ‘el maestro peruano’… con sus sueños, aspiraciones y logros; pero también con sus limitaciones, resignaciones, fracasos y caídas”. Por su parte, el también antropólogo Pedro Jacinto Pazos señala en el prólogo que este libro “nos advierte hasta dónde la penuria y la estrechez están tocando los fondos de una profesión que alguna vez fue vista como parte del prestigio y orgullo de la sociedad peruana, pero que hoy se pone casi en el nivel de los trabajos precarios y no calificados”.