Tiempo al tiempo


Radicado desde los 19 años de edad en Estados Unidos, el peruano Isaac Goldemberg (Chepén, 1945) es uno de los escritores latinoamericanos más importantes de Nueva York. Entre nosotros es conocido especialmente por su primera novela La vida a plazos de Don Jacobo Lerner (1978) considerada, en una encuesta de fines del siglo pasado, entre las 25 mejores novelas peruanas de todos los tiempos. Como se sabe, se trataba de una narración centrada en los migrantes judíos que llegaron al Perú (provenientes de Europa) en la primera mitad del siglo XX. Goldemberg abordaría en su segunda novela a la siguiente generación (la suya propia) de esos migrantes. Esa novela es Tiempo al tiempo (publicada originalmente en 1982 en EE.UU.), que acaba de ser reeditada en nuestro país, en una edición corregida y puesta al día por el propio autor.

La historia que se relata en este libro es la de Marcos Karushansky Ávila, hijo de un judío de origen europeo y de una peruana. Marcos vive toda su infancia solo con su madre, como un peruano católico más, pero después su padre decide llevarlo a vivir con él y convertirlo, de la noche a la mañana, en judío: “le llovieron de golpe y porrazo 5,713 años de judaísmo”. La narración está centrada en el paso de Marcos por el colegio León Pinelo, perteneciente a la comunidad judía limeña, en el que es rechazado por sus compañeros (por no ser un judío “completo”) y finalmente expulsado. De ahí ingresa al Colegio Militar Leoncio Prado, donde tampoco logra integrarse ni hacer amigos, principalmente por no ser católico. Así, marginado y maltratado en todas partes, Marcos tiene una temprana y trágica muerte.

Esta segunda novela de Goldemberg está narrada de una manera mucho más original y lúdica que la primera. Casi todo los sucesos son contados como si se fueran parte de la transmisión radiofónica de un partido de la selección peruana de fútbol, en el que se enfrenta a la selección brasileña, que tiene como principal estrella a Pelé. Por eso el libro está dividido dos secciones, primer y segundo tiempo; y también por eso, para darle al relato el ritmo sostenido de una locución radial, se emplea un sistema de puntuación diferente, en la que el signo “:” reemplaza a los signos “;” y “.”: “Peligrosa pelota en alto para la punta derecha : Corre Garrincha en procura del balón : Lo sigue de cerca el médico del Colegio Militar Leoncio Prado :”. Este tipo de textos se intercalan con otros más breves, denominados “Círculos del tiempo”, en los que se mezclan, casi aleatoriamente. sucesos de la historia del Perú y de Israel.

En uno de los dos ensayos interpretativos incluidos en esta nueva edición, el escritor y crítico Carlos Yushimito explica la función del fútbol dentro de Tiempo al tiempo: “El partido de fútbol transforma la juvenil vida de Marcos en un espectáculo hiperestimulado por la competitividad y la apremiante perentoriedad del tiempo. Estos rasgos acentúan, metaforizados tras los símbolos y la retórica futbolística, el rol de las instituciones como implacables aparatos de homogenización”. Y en el segundo ensayo Marcela Pardes hace énfasis en el gran tema de la novela, el de la identidad: “Los conflictos de identidad con los que se enfrenta Marcos, si bien son específicos a la problemática del judío peruano, forman parte de una estructura global en la cual predomina lo mestizo, y lo ‘peruano’ no está claramente definido”.