Así empieza lo malo


Hijo de un reconocido filósofo, el escritor Javier Marías (Madrid, 1951) es, sin lugar a dudas, el novelista español más importante de la actualidad. Autor de una docena de muy buenas novelas —desde Los dominios del lobo (1971) hasta Los enamoramientos (2011)—, su obra ha sido traducida a más de cuarenta idiomas y obtenido los más importantes premios literarios. Su más reciente libro es Así empieza lo malo (Alfaguara, 2014), un extenso relato que remite al Madrid de inicios de los años ochenta, la época de la “transición española”, el paso de la dictadura franquista a la democracia. Una novela que ha sido elegida por los lectores del prestigioso diario El País, como “el libro del año 2014”, entre todos los publicados en el mundo y en todos los idiomas.

El protagonista y narrador de la novela es Juan de Vere, quien recuerda la época en que trabajó para la pareja conformada por el exitoso (pero ya en decadencia) cineasta Eduardo Muriel y su esposa Beatriz Noguera. Desde el interior de su casa, Juan es testigo de la desdichada vida de la pareja, llena de rencores y secretos. Muriel le encarga a De Vere que averigüe todo sobre la vida de un amigo cercano suyo, el doctor Jorge Van Vechten. En el curso de esta investigación, Juan descubrirá algunos episodios oscuros y vergonzosos no solo Van Vechten, sino también de muchos personajes importantes de una España que tuvo que hacerse “de la vista gorda” con muchos de los excesos y abusos cometidos por los franquistas. El propio título de la novela hace alusión a este contexto, pues remite a un par de versos de Shakespeare: “Así empieza lo malo / y lo peor queda atrás” (Hamlet).

Javier Marías ha dicho sobre esta novela: “Es un libro sobre el deseo, como uno de los motores más fuertes en la vida de las personas, que a veces lleva a pasar por encima de cualquier lealtad, consideración y respeto… Otro de los temas es la impunidad y la arbitrariedad del perdón”. Sobre el deseo y la lealtad, la impunidad y el perdón elabora una narración llena de sorpresas y en la que los pecados sociales e históricos se ven reflejados en las vidas personales de los protagonistas. De Vere se entera y se escandaliza ante los secretos de sus amigos, una o dos generaciones mayores que él; pero finalmente termina participando en sus componendas, y manteniéndolo también en secreto.

A esta lograda estructura Javier Marías le suma una interesante galería de personajes, desde algunos casi alegóricos (como Muriel, cineasta y tuerto, condenado a ver siempre solo una parte de las cosas) hasta personas reales, como el académico Francisco Rico. Y también una prosa sumamente elaborada, racional y reflexiva —la marca de estilo más reconocible del autor—, que hace que la novela, a pesar de no narrar muchas acciones, tenga más de quinientas páginas. A pesar de ello, y de un inicio un poco lento, Así empieza lo malo se lee casi de un tirón, por el interés de su trama y su alta calidad literaria.