Staccatos

Los días felices


Profesor universitario, músico y crítico literario, Alejandro Susti (Lima, 1959) es también autor de una ya extensa obra poética, cuyos títulos más reconocidos son Cadáveres (2009) y El río imaginado (2012, finalista del Premio Copé). En este último poemario ya se notaba una aproximación a lo prosaico y lo narrativo, que Susti aborda directamente en su nuevo libro Staccatos (Paracaídas, 2014), en el que rememora, en sesenta textos breves (de una o dos páginas), diversos momentos de su infancia y adolescencia.

Se trata de textos ordenados cronológicamente (desde la escuela primaria hasta las primeras incursiones en locales nocturnos, en búsqueda de buenos músicos); pero de naturaleza discontinua, separados por “silencios” (saltos temporales) de diferente duración. Eso explica el título del libro, que alude al recurso musical de intercalar silencios en una serie de notas que usualmente se “tocan” de manera continua. Cada una de estos recuerdos es el pretexto para iniciar una serie de reflexiones –desde una perspectiva sumamente racional– sobre personas, lugares, ambientes, creencias y costumbres que influyeron en la formación del autor.

Las reflexiones además son de carácter eminentemente lírico, pues en ellas priman las imágenes, símiles, metáforas y otros recursos propios de la poesía. Dentro de este peligroso terreno de la “prosa poética”, en el que es tan fácil resbalar y caer en excesos, Susti se desempeña con bastante acierto, aunque a veces su lenguaje esté en el propio límite con lo pomposo y retórico. Pero eso son los riesgos inherentes de una propuesta como Staccatos, que rehúye los cómodos marcos genéricos para apostar por la libertad y la creatividad.