Descubrí Perú en la Segunda Guerra Mundial


De los Alpes a los Andes

No existe en nuestro medio una gran tradición de libros de memorias, salvo los de los propios escritores: El pez en el agua de Mario Vargas Llosa (1993), La tentación del fracaso (1992) de Ribeyro y Permiso para vivir (1993) de Bryce, por mencionar solo algunos. Sin embargo hay muchas historias personales que merecen ser contadas, como la de Hildegard Rittler (1926-2013), escritora alemana que vivió en el Perú gran parte de su vida, como cuenta en su libro de memorias Descubrí Perú en la Segunda Guerra Mundial (Titanium Editores, 2014).

Muy joven, Hildegard se casó en Alemania con un médico peruano, Ernesto Pinto-Bazurco. La pareja vivía en Múnich, con sus tres hijos, cuando la ciudad fue bombardeada por los aliados, el 13 de julio de 1944. La familia sobrevivió casi milagrosamente, y decidió alejarse de la guerra y mudarse al Perú. La larga y difícil travesía marítima es narrada aquí en detalle, así como el arribo a Lima, a la lujosa residencia de los Pinto-Bazurco, en pleno centro de la ciudad. Ahí la escritora llega a conocer y establecer amistad con algunos de los principales escritores e intelectuales peruanos de la época.

Pero además, y por diversos motivos, Hildegard y su familia recorrieron durante muchos años casi todo el Perú –costa, sierra y selva–, lo que la escritora aprovecha para describir las costumbres más características de cada lugar, criticando duramente los problemas y prejuicios que encuentra. Descubrí Perú en la Segunda Guerra Mundial testimonia la contribución de Hildegard a la hermandad de los pueblos peruano y alemán, contribución por la que el gobierno alemán le concedió dos condecoraciones: Cruz al Mérito Alemana y la medalla Willy Brandt.