Una locura razonable


José Miguel Oviedo (Lima, 1934) es uno de los más importantes críticos literarios peruanos. Doctor en Literatura, ha ejercido la crítica periodística durante más de quince años y ha sido profesor en universidades de Inglaterra y Estados Unidos, además de autor de una docena de libros de su especialidad. A los ochenta años, Oviedo acaba de publicar Una locura razonable: memorias de un crítico literario (Aguilar, 2014), un voluminoso libro (más de 500 páginas), en el que rememora toda su vida y su amistad con destacados escritores e intelectuales.

La narración se inicia con la infancia del autor y su paso por el colegio La Salle (en el limeño distrito de Breña) donde fue compañero de carpeta de Mario Vargas Llosa, en los primeros años de secundaria. Hay incluso un par de anécdotas sobre cómo ambos se escapaban de la pedofilia de algunos de sus profesores. Después, en los inicios de su vida profesional, Oviedo formaría parte del “grupo de los sábados”, integrado por Sebastián Salazar Bondy (diez años mayor que él), MVLL, Abelardo Oquendo y Luis Loayza. Posteriormente se sumarían Fernando de Szyszlo y Blanca Varela.

En los años setenta, Oviedo fue nombrado director del Instituto Nacional de Cultura y desde ese cargo tomaría contacto con todo tipo de escritores e intelectuales, lo que se incrementaría con sus viajes al extranjero. Así, desfilan por estas páginas Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Carlos Fuentes, José Lezama Lima, Octavio Paz, Ernesto Cardenal y muchos otros. Una locura razonable resulta por eso una lectura sumamente entretenida, aunque nos hubiera gustado, tratándose de tan importante crítico, una mucho mayor dosis de reflexión y crítica.