Arte rupestre


La revolución de los medios digitales está llegando a la literatura, y ya comienzan a aparecer autores que difunden lo más reciente de su producción a través de Internet, prescindiendo completamente del papel y de las empresas editoriales. Un caso notorio es el del poeta Miguel Ángel Sanz Chung (Lima, 1979), quien con cuatro libros “tradicionales” publicados –desde La voz de la manada (2002) hasta Casa amarilla / casa abandonada (2011), ahora está difundiendo libremente y través de Internet su nuevo poemario Arte rupestre (2013).

El cubil del hombre primitivo como una metáfora del aislamiento y la soledad imperantes en los hogares actuales, es la idea rectora de los veinte poemas que integran el libro. Para reforzarla, buena parte de los textos están acompañados de viñetas que los grafican y que imitan la estética del arte rupestre. Poemas e imágenes van abordando, desde una perspectiva negativa y angustiosa, temas como la paternidad (“Día del juicio”), el amor conyugal (“Pacto secreto”), la rutina (“Punzada de cielo”) o la vejez (“rama seca”).

A diferencia de los otros libros de este poeta, más centrados en las imágenes y los símiles, en este pasa a primer plano el trabajo con las propias palabras, “un trabajo a veces consciente, otras veces intuitivo, la búsqueda de la expresión que más se acerque a ese poema ideal que siempre deseamos escribir. Es una cuestión de vocación, de honestidad, por desgracia también de obsesión”, como ha declarado el poeta en una reciente entrevista. A pesar de ese trabajo, se cae constantemente en retoricismos y repeticiones que impiden que Arte rupestre alcance la calidad de los anteriores poemarios de Sanz Chung.

El poemariose puede leer y descargar en el siguiente enlace.