La orina tibia de tu cuerpo



Con cinco poemarios publicados –desde Fotografías escritas (2002) hasta Vía crucis en Chepén (2010)– Cecilia Podestá (Ayacucho, 1981) es, antes que nada, una talentosa escritora que ha abordado con solvencia los más diversos géneros: poesía, narrativa, teatro y periodismo. En todos ellos pone una gran dosis de creatividad y un cierto aliento lírico, como sucede en su más reciente publicación, La orina tibia de tu cuerpo (Editorial Casa Tomada), un conjunto de relatos que nos lleva a un mundo de sexo, violencia, miseria y crueldad extrema.

Los siete textos aquí reunidos nos muestran apenas una o dos escenas —terribles, propias de la más amarillista crónica policial— de historias no contadas, pero que el lector puede reconstruir mentalmente. En uno de ellos, un niño observa a su hermana de quince años teniendo sexo con un hombre mayor; en otro la historia que se vislumbra es la de un viejo alcohólico que prostituye a sus hijas. Y en todos los relatos, los personajes narradores se enfocan en los detalles más corporales: gestos, olores y hasta fluidos, como se comprueba en los propios títulos.

Podestá intenta explotar al máximo la intensidad de estos textos para que el lector “descubra sus pulsiones más oscuras y extraviadas” (Guillermo Niño de Guzmán); y lo logra en gran medida, aunque para ello sacrifique el desarrollo de las tramas y los personajes. De ahí que las “escenas” que nos muestra estén más cerca de las performances artísticas que de los cuentos propiamente dichos. Por todo ello, La orina tibia de tu cuerpo resulta un libro interesante, el descubrimiento de un universo narrativo que la autora aún tiene que explorar.