Documentos de barbarie



Escritora y doctora en Literatura, Victoria Guerrero (Lima, 1971) publicó su primer poemario a inicios de los años noventa; pero el ciclo mayor de su poesía lo inició con su cuarto libro, Ya nadie incendia el mundo (2005), que abordaba temas como la enfermedad y la violencia política. El ciclo continuaría con Berlín (2011) y Cuadernos de quimioterapia. Contra la poesía (2012). Para concluir esta etapa de su obra, Guerrero ha reunido estos poemarios y los acaba de publicar bajo el título de Documentos de barbarie. Poesía 2002-2012 (Paracaídas, 2013).

La recopilación incluye algunos textos anteriores, poemas “bien escritos” y que respetan la retórica tradicional. Eso resalta el cambio que representó Ya nadie incendia el mundo con sus versos agresivos y disonantes, en los que se unen “la prosa, el manifiesto y el lirismo”´, como afirma Martín Guerra-Muente. Casi no hay imágenes, solo frecuentes rupturas lógico-temporales y juegos de palabras con una evidente intención metaliteraria. El libro fue considerado por Ricardo González Vigil como “uno de los poemarios más admirables de las letras hispanoamericanas últimas”.

En Berlín esta propuesta poética trasciende las fronteras geográficas y generacionales, fundiendo a la Lima de hoy con el Berlín de posguerra. En Cuadernos de quimioterapia, el énfasis está más en lo personal y corpóreo; y al abordar una enfermedad casi innombrable (el cáncer) se exploran los límites de la poesía y el lenguaje mismo. A pesar de algunos excesos y repeticiones innecesarias, los poemarios reunidos en Documentos de barbarie están, sin lugar a dudas, entre lo más importante de la poesía peruana de lo que va del presente siglo.