
En los últimos días se han publicado dos entrevistas recientes a Mario Vargas Llosa: en la revista Caretas la realizada por Pedro Salinas (y que forma parte del segundo tomo del libro Rajes del oficio), y en el diario La República la conversación con Pedro Escribano a propósito del próximo estreno de la obra teatral Al pie del Támesis. En esta última, se habla sobre la narrativa peruana de la violencia, pero MVLL no parece estar muy actualizado con el trabajo de sus colegas peruanos. Contesta algunas generalidades, sin mencionar libros ni autores, y cuando se le pregunta por Abril rojo, no se atreve a opinar sobre la novela en sí. Por último, cuando se da cuenta que no está hablando de nadie en particular, menciona a Jeremías Gamboa (cuyo libro Punto de fuga casi nada tiene que ver con el tema), y a Alonso Cueto, quien a los 53 años de edad es considerado por MVLL "de los mejores de las generaciones más jóvenes". Copio ese fragmento de la entrevista.
−¿La narrativa peruana tiene en la violencia que vivió el país su mejor cantera?
−Yo creo que es un muy buen momento para la narrativa peruana. Y sobre todo lo que me parece muy interesante es que es una narrativa, que sin renunciar pues a la experimentación, a la utilización de técnicas nuevas, está siempre muy anclada en una problemática, una problemática que a veces tiene que ver con la dictadura, con la guerra civil, con la violencia social. A veces tiene elementos fantásticos, elementos puramente imaginarios, pero está muy anclada en la realidad vivida y a mí me parece que eso le da mucho vigor.
−¿Cómo ve a Santiago Roncagliolo y su Abril rojo?
−Bueno, yo he leído la última novela de él, por supuesto. Me gustó mucho la descripción de la Semana Santa en Ayacucho, me pareció que era lo más logrado en la novela. La descripción de un clima potencialmente de gran violencia dentro de lo que es una festividad popular con gran participación colectiva y con mucho color. Bueno, él ha hecho de esa historia una historia de horror, un caso de una crueldad absolutamente… pero lo que más me gustó del libro fue la descripción del ambiente de Ayacucho viviendo esa experiencia colectiva que es la Semana Santa. He leído un libro de cuentos de Jeremías Gamboa, muy interesante.
−Habla de Punto de fuga…
−Sí, muy interesante, unos cuentos que están impregnados también de una violencia latente, en Lima, con algunos elementos un poco fantásticos, muy bien construidos, muy bien escritos, muy interesante. Bueno, Cueto, desde luego, magnífico escritor que me parece de los mejores de las generaciones más jóvenes en el que también hay un elemento que tiene que ver con la historia reciente que está muy recreada, a veces con elementos que lindan ya con lo fantástico, con lo imaginario, pero yo creo que la literatura está viviendo un buen momento en el Perú.
(fotografía tomada de la página web de El País)
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